¿Quién manda en Palacio Nacional?

Por Juan José Alonso Llera

 “Lo único que ganará López Obrador del viaje a Washington, son millas de viajero, al volar en avión comercial”, The Economist

Este 1 de julio al cumplir 2 años de haber ganado la elección, Andrés trató de celebrar por todo lo alto el aniversario de su contundente victoria. Lo cual me parece un acto de total soberbia e insensibilidad con todos los números que arrojan el pésimo manejo de la pandemia, la economía, la salud y la violencia, sólo por mencionar algunos hechos.

Pero un tuit de la NO Primera dama opacó su fiesta de quinceañera. Beatriz Gutiérrez Müller (BGM) que se define como madre de familia, esposa, escritora y profesora universitaria, tuiteó en respuesta a un padre de familia que preguntaba sobre la atención a los niños con cáncer.

Todo empezó así ese bello e histórico día:

BGM: “Hace dos años los ciudadanos (que somos los verdaderos guardianes de la democracia) logramos lo impensable, elecciones realmente democráticas”. O sea, solo cuando gana AMLO existe democracia.

José David Muñoz Guerra (padre de familia): “¿Cuándo atenderá personalmente a los padres de niños con cáncer?, Gracias por su amable respuesta”.

BGM: “No soy medico, a lo mejor usted sí. Ándele, ayúdelos”. Sensibilidad, empatía e inteligencia, quedan claras.

Vino el desastre, todas las redes explotaron (con todo y bots defensivos)  opacando el gran festejo y después llegó la supuesta y forzada disculpa. BGM: “Están muy inquisidores los adversarios de mi esposo. ¡Por algo será! Si mi expresión ‘No soy médico’ ofendió a alguien ofrezco disculpas. En cuanto a mí, sólo expresarles que soy profundamente humana y deseo el bien a todos, ahora y siempre”. Mismo discurso cuatroteísta, disculpa obligada y nada creíble.

Pongo estos hechos y recuerdo también el tuit que obligó a la cancelación el foro de Conapred, la renuncia de la directora y la corrida de Chumel Torres. Algunos ejemplos de los arranques de Doña Bety, que además mandó a su marido a armar un zafarrancho con 500 años de retraso en el asunto de las disculpas por la conquista. Hasta el Papa salió salpicado.

Esta semana mi viejito santo dice: “Métanse conmigo, no con mi familia”, “Aprovecho para decirles que es conmigo, no con ellos, mi esposa no va a ser candidata a nada, ella no es primera dama, es una mujer independiente, con criterio, lo que ella expresa es lo que piensa y yo no censuro, no limito su libertad, porque pues la han emprendido contra ella, desde luego contra mi hijo”.

La verdad es que no entiendo, la NO primera dama actúa peor que Martita Fox, ahora en Palacio Nacional, toma decisiones de quién se va, quién se queda, qué desaparece, qué asuntos hay que discutir, las disculpas de los españoles, la verdadera democracia y al final después de la tuitisa, manda al marido a que dé la cara. Mi México querido es una gran telenovela con mil distractores semanales en donde se tratan de tapar los temas importantes con la singular familia que decidió cambiar los Pinos por el “modesto” Palacio Nacional, donde se vive nuestro “House of Cards” con tamales, atole, agua de jamaica, muy poca sensibilidad, mucha soberbia disfrazada de amor al pueblo y pocas promesas cumplidas. Con esto de las pocas promesas cumplidas me refiero a chairos y fifís. Porque Andrés no le ha cumplido a nadie, perdón… sólo a su mujer.

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