¿Qué se prepara?

Por Maru Lozano Carbonell

Dicen que el futuro es resultado del presente. Pues yo estoy sumamente preocupada porque no falta tanto para que tengamos un nuevo Presidente de la República y no percibo mucha conciencia en la gente, solo enojo contenido.

Considero que es muy necesario acercarse a los jóvenes porque ellos votan motivados por los “memes” y las redes sociales. Habría también que educar a los apáticos e indiferentes que se hacen a un lado sin saber que su participación es importante. Pero ¡hacerlo desde ahora! O ¿se piensan esperar hasta las campañas?

Hace falta un proceso de sensibilización y concientización asertivo porque podríamos irnos con la corriente de que a un partido no se le repita la función, a otro partido no se le tiene confianza porque no da resultados y bueno, ¿tendremos a un integrante del medio artístico o deportivo, entonces?

Lo que suceda impactará muchísimo ante los organismos internacionales y su proceder con México, así que no nada más pensemos desde casa.

¿Está en riesgo la restauración de nuestro país?  Porque vaya que quien venga la tiene difícil, encontrará gente enojada, deudas, reputación dudosa, corrupción, sistema educativo para llorar, reformas que deforman, etc.

Como mujer que no se dedica a la política, nada más pienso en quién y cómo va a sanar tanta fractura existente al interior de los partidos, me pregunto a quién lanzarán como su mejor gallo y quién será el independiente que apacigüe a las masas.

Según el analista Juan Pablo Zorrilla, el reto es la desigualdad porque hay más de 50 millones de mexicanos pobres, o sea, el 42% de la población y la riqueza está focalizada en el 10%. ¡Ay! Dios mío, esto en términos económicos, pero y ¿la pobreza de conocimientos? Entonces, ¿quién y cómo se decidirá a la hora de votar, si es que se confía en tal proceso?

Necesitaremos de un presidente hábil porque también nuestra economía depende del comportamiento del vecino de arriba y del mundo en general.

La gente tenemos memoria y empieza desde cada municipio. ¿Cómo nos está yendo en Tijuana? ¿Cómo nos está yendo en el Estado? De eso nos vamos a acordar todos a la hora de votar, hombres, mujeres y jóvenes cansados, enojados, inseguros, con trabas al momento de emprender, con presión y con poco dinero en los bolsillos.

El reto es enorme, ojalá trabajen en ello desde ya porque, ¿con qué presupuesto se va a trabajar por México? ¿Habrá quien se aviente a darle nueva estructura a los pesos ya comprometidos para que seamos atractivos y competitivos ante el resto del planeta? ¿Habrá quien de verdad supervise la educación en México y fomente espacios suficientes y dignos para los estudiantes?

Un tema importante son los valores, si hay corrupción, hay crimen organizado y desorganizado. Señores, no se necesita tanto discurso, los jóvenes los observan y graban todo el tiempo, los sienten a través de todos los sentidos y ¿qué creen?  ¡Los imitan

¿Podrán con los memes y el escrutinio en redes? Hoy por hoy, de ahí se ve sin filtro todo comportamiento, toda intención y toda opinión.

Si los futuros gobernantes no aprenden de las derrotas, los ciudadanos sí. Lo malo es que decidir o no decidir desde el estómago, no dejaría nada bueno.