¿Qué queda decir?

Por Guillermo A. Sánchez-Aldana

¿Qué se puede decir de este equipo de Tijuana que no se haya mencionado antes en notas previas? Después de todo el conjunto más impredecible de la campaña pasada, que inclusive logró meterse entre los cuatro mejores del certamen ante todo pronóstico, se volvió un equipo monótono y predecible en cuanto a los resultados negativos que ha obtenido recientemente. Con tres derrotas y tres empates ha sido imposible mantener la continuidad en cuanto al éxito del torneó pasado, además de que se ha perdido protagonismo gracias a la falta de algún triunfo que pueda romper con esta mala racha en la cual se encuentran actualmente. Desde el triunfo ante Chivas de la primera jornada no han vuelto a ganar, lo cual se traduce a seis jornadas y más de un mes sin poder sumar tres puntos, dejando a los Xolos con solo una victoria y entre los menos ganadores del semestre. El Xoloizcuintle sufre tanto en casa como fuera y cada vez luce más complicado clasificar a la liguilla.
Lo que sí se puede decir de este conjunto fronterizo es que ha perdido esa chispa que lo llevó a ser uno de los equipos más constantes en cuanto a cuestiones favorables en el transcurso del certamen pasado. Y es que se entiende que gracias en parte al éxito del semestre anterior se fueron varios de los estandartes del cuadro titular y que sería difícil jugar de la misma manera con un plantel casi renovado y con tiempo de preparación limitado, pero es difícil aceptar un cambio tan drástico en cuanto a funcionamiento y resultados. El conjunto menos goleado de la campaña pasada no ha logrado mantener su meta intacta tras las 7 jornadas que se han disputado dentro del Apertura 2018, acumulando 10 goles en contra y solo 6 a favor, dejándolos así como una de las defensas más vulnerables del actual torneo, solo por delante de equipos irregulares como Veracruz o Necaxa con los cuales comparte la parta baja de la tabla general.

Se perdió poderío defensivo con la salida de Pablo Aguilar hacia el equipo de Cruz Azul, considerado por muchos como uno de los mejores centrales de la liga mexicana, y desafortunadamente ha sido difícil encontrar esa combinación perfecta de defensas para poder replicar la solidez que le daba al equipo. Además, el siempre confiable arquero Gibrán Lajud se ha visto afectado por esta mala racha y a su vez ha ofrecido un par de actuaciones cuestionables, lo cual solo empeora la situación actual del equipo tijuanense. Se necesita recuperar la confianza tanto individual como colectiva si se espera mejorar, y la confianza solo vendrá con un triunfo.
¿Que queda decir sobre el equipo de Xolos que no se haya dicho antes? Tristemente nada positivo, ya que hasta el momento, y a falta de que llegue alguna racha favorable que pueda revertir esto, se podría comenzar a considerar este torneo como un fracaso. Claro que queda tiempo para revertir la situación y rescatar este semestre futbolístico, pero basta con ver en donde se ubica actualmente el cuadro canino en la tabla general para entender que no ha sido una buena campaña. El Xolo y su afición merecen más que un decimosexto lugar.