¿Qué hay en la casa?

Por Maru Lozano

Tus hijos, tu familia o los que habitan en tu casa ¿saben dónde están los documentos más importantes?

Ahora que muchos estamos de vacaciones, sería bueno poner en orden el archivo.  La comunicación que debe existir en el hogar es importantísima en cuanto a papeles se refiere.  Elabora un archivo por cada persona y comunícales lo que hay y dónde se guardará.

Si los hijos son pequeños, un familiar externo podría tener llaves de tu casa y saber de dónde sacar las cosas importantes en caso de una emergencia.

No se trata de tener los tarjetones del seguro, por ejemplo, escondidos bajo llave u olvidados.  En casos de urgencia, ni se puede pensar bien.

Si en este momento tuvieras que salir corriendo con uno de tus hijos para ser atendido, ¿tienes todo a la mano? ¿Saben todos a dónde ir?

Si chocaras, ¿tienes tu póliza del seguro a la mano? ¿Sabes cuándo vence?

Si alguien muriera, ¿todo lo que se desea dejar está debidamente asentado y documentado?

En caso de contingencia, ¿tus documentos están bien resguardados con plástico y a la mano para tomarlos?

Sería prudente recurrir a la tecnología y realizar carpetas en tu correo por cada

persona con fotografías de cada documento como: Actas, certificados escolares, diplomas, visas, pasaporte, credenciales, licencia, CURP, etc.  Y así poder renovar con facilidad en caso necesario.

Platicar con la pareja o los adultos de la casa para delegar responsabilidades en

caso de requerirse, para esto es vital la comunicación efectiva. En México tenemos muy poco arraigada la cultura de la prevención, a la gente le disgusta hablar de las posibilidades y se interrumpe pensando que uno nunca va a morir o quedar en situación vulnerable. Lo único que nos calmaría es saber que alguien dentro y alguien fuera de la casa dominan el acceso a lo imprescindible.

Muy pocos saben quién es beneficiario en una cuenta bancaria o de seguro de vida, solemos abrir cuentas y omitimos decirle al que nos interesa que podría disponer de ello.

Es importante también sentarse a platicar en familia sobre un punto de encuentro en la ciudad. Si un fenómeno o desastre natural pasara, ¿dónde se verían todos?

En esta época de vacaciones, se podría también armar una mochila de emergencia y tenerla a la mano para tomarla fácilmente.

Es increíble que dentro de la casa tampoco conocemos lo básico. Si hubiera fuga de agua, por ejemplo, ¿ellos saben el número de cuenta para reportarla? ¿Dónde está la llave de paso y los interruptores de energía eléctrica?

¿Saben nuestros hijos los números telefónicos importantes además del de la pizzería? ¿Saben pedir gas? ¿Saben pagar el recibo del agua o luz?

Sería conveniente destinar un cajón ordenado para los recibos de los servicios que tenemos en casa y así cualquier persona pueda estar en posibilidad de darle seguimiento.

Diseñemos un directorio para tenerlo a la vista y rolemos funciones, que todos en algún momento pidan, paguen y renueven servicios para que se aprenda en familia.

¿Hay botiquín a la mano?  ¿Qué contiene? En cualquier farmacia se puede adquirir uno que ayude a salir del paso.

Armar un plan familiar da sensación de unidad y pertenencia y para los adultos es un bálsamo de tranquilidad.