Pruebas antidoping en las empresas

Por Héctor Fernando Guerrero Rodríguez

Definitivamente uno de los procesos clave de cualquier empresa, independientemente de su tamaño o nivel de influencia es el de contratación de personal, o como ahora se le llama también: Adquisición de Talento. No se puede perder de vista que el talento que se busca integrar a la empresa debe cumplir con los conocimientos técnicos, con la experiencia adecuada y sobretodo con la actitud que empate con la cultura organizacional. De ahí que los procesos hoy en día en cada vez más compañías incluyen además de las tradicionales entrevistas y exámenes psicométricos, una revisión médica, de la cual forma parte un examen en el que se puede comprobar el consumo de drogas o sustancias prohibidas o que requieren de prescripción médica conocido comúnmente como antidoping.

Pero este examen antidrogas no solamente se lleva a cabo con la persona que aspira a un puesto dentro de una organización, sino que también es realizado con empleados ya contratados, algunos con más o menos antigüedad, nivel jerárquico o algún otro distintivo, pero al final, dependiendo de la política de cada centro de trabajo, todos o alguna parte de plantilla laboral está expuesto a estas pruebas.

Cuando se habla de un proceso de contratación en el que candidato ha arrojado un resultado positivo en el consumo de alguna droga, el siguiente paso es separarlo de la contienda o incluso retirarle la oferta de empleo si esta ya se había hecho.

Cuando se trata de un empleado ya en funciones, mucho depende de cada empresa, pero una gran mayoría opta por terminar la relación laboral sin el pago de una liquidación de ley, es decir, únicamente un finiquito como si fuera renuncia voluntaria. Hay empresas que tienen la política de dar un primer aviso a manera de advertencia proporcionando ayuda para una rehabilitación y en caso de reincidencia, entonces sí proceden con la terminación de contrato, pero a decir verdad estas empresas son una minoría.

Anteriormente la desaprobación social en el consumo de drogas facilitaba los procesos de terminación laboral, ya que el empleado que resultaba positivo solía firmar más por la vergüenza de haber sido descubierto que por estar convencido de que la empresa estuviera haciendo algo legalmente permitido. Esta es una situación que ha empezado a cambiar principalmente con los consumidores habituales o regulares de cannabis sativa o mejor conocida como marihuana. Cada vez son más personas que consumen cannabis que no tienen objeción ni reparo en aceptarlo, así como también hay quienes no son consumidores que no lo ven como se veía hace unos años.

El problema tal vez suene sencillo o sin importancia relevante en medio de las complejidades que se viven actualmente, sin embargo, eventualmente una vez que volvamos a una normalidad más “normal” este tema puede tomar prioridad, ya que los consumidores principalmente los de cannabis podrán poner sobre la mesa preguntas como: ¿Qué tan legal es que no me contraten por tener un resultado positivo en consumo de drogas si no lo hago en el centro de trabajo? ¿Qué tan legal es que me despidan por la misma razón? ¿Es un caso de discriminación? Por otro lado, algunas certificaciones de operación exigen la aplicación de antidoping a las empresas solicitantes aun cuando estamos en la antesala de que el consumo de marihuana sea permitido por nuestra legislación en México.

Legal o no legal despedir o negar la contratación por un resultado positivo, socialmente aceptado por algunos, pero reprobado por otros, exigido por organismos certificadores, el panorama se visualiza como una oportunidad para un replanteamiento de este tema en las empresas y sus empleadores, sobre todo con una nueva generación de fuerza laboral en la que un número importante de sus integrantes tiene una perspectiva distinta ante el consumo de algunas sustancias que la que se tenía o se tiene aún por algunas personas.

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