Protección consular en Qatar

Por Adriana Zapién y Valente García de Quevedo

“La diplomacia te saca de un problema, donde el tacto te hubiera evitado meterte”

Brian Browling

En abril de este año escribí sobre el trabajo de los cónsules de protección a cargo de la Secretaria de Relaciones Exteriores de México que tienen la función de proteger y defender nuestros derechos como mexicanos fuera del país.

En ese artículo hablé del caso de Paola Schietekat, la mexicana que por trabajo estaba en Doha, Qatar, y enfrentaba la ejecución de una sentencia de siete años de cárcel y 100 latigazos después de que fue violada en su apartamento el 6 de junio de 2021 y que se hizo viral debido a que se cuestionó que la representación consular mexicana de esta administración se le complicó el asunto y fue hasta que gracias a periodistas y líderes de opinión que presionaron en redes el Canciller Marcelo Ebrard que se logró que un juez catarí decidiera que la condena de Paola no sería ejecutada.

Ahora que el Mundial de futbol es en Qatar, país que tiene reglas estrictas y luego de que en varios mundiales los mexicanos se han metido en problemas, la Secretaría de Relaciones Exteriores decidió que los ciudadanos mexicanos tendrían a su disposición el Centro México Qatar para acompañarlos durante sus días en el Campeonato Mundial y ofrecer la asistencia de protección consular en caso de requerirlo.

Esta necesidad de robustecer el servicio de protección consular es porque México es el tercer país con mayor cantidad de personas que compraron boleto para el Mundial.

Desde meses antes del Campeonato Mundial de futbol se tuvo que hacer una inversión de prevención orientada a que la afición mexicana se familiarizara con las reglas, usos y costumbres del país anfitrión, ya que de no adaptarse y respetarlas esto sería un problema.

Y podría ser de los graves ya que los cataríes advirtieron con tiempo que hay que respetar las leyes. He visto en redes sociales como muchas personas critican las reglas y cultura de Qatar incluso decir que el Mundial se hace en un país con comportamientos medievales y que violan los derechos humanos y un montón de críticas que pueden ser válidas desde la perspectiva de la cultura de quien las emite.

Para alguien que nunca ha pisado un país musulmán en oriente medio se le puede hacer fácil juzgar la posición de la mujer, pero lo que no saben es que en ese país las mujeres pueden estudiar, ser directoras generales de empresas millonarias y  hasta empresarias si ellas lo desean; pero se apegan a las tradiciones porque fueron criadas en un círculo de comunidad islámico.

También veo las burlas porque no se permite el consumo de alcohol, ni es permitida la liberación y diversidad sexual, pero antes de juzgar hay que comprender bien su cultura y que en su riqueza y modernidad tienen costumbres arraigadas, sobre todo porque la ley islámica es la raíz de su legislación.

Voy a dejar claro que al reflexionar sobre tolerancia y la importancia de no satanizar culturas por no conocerlas, no quiere decir que coincida con que hay cosas en su cultura que se me hacen increíbles de creer en mi contexto y mi cultura y que eso no me da derecho a criticar.

Ahora lo que queda es estar atentos y esperar que los mexicanos no les den muchos dolores de cabeza a los cónsules de protección mexicanos y no lleguemos a los ridículos, como el del mexicano ebrio que orinó y apagó la flama eterna en el Mundial Francia 1998.