Posición ante resultados de PISA 2017

Por Gustavo Fernández De León

Ante los resultados de PISA, que no sorprenden ya que hemos permanecido prácticamente en el mismo último lugar durante el tiempo que lleva esta evaluación, tenemos que entender que México está “haciendo lo mismo esperando obtener resultados diferentes”.

México es uno de los países más diagnosticados en el tema educativo: evaluamos docentes, evaluamos alumnos, concursamos plazas, carrera magisterial, servicio profesional docente, etc., pero, ¿estamos haciendo algo distinto para la formación y educación de nuestros niños y jóvenes? la respuesta es “No”.

Hoy tenemos un Sistema Educativo Nacional tan obeso, obsoleto y disfuncional (como muchos otros sistemas en nuestro país) que difícilmente con las continuas evaluaciones podremos resolver.

Hay que entender que la Reforma Educativa de 2014 ha sido una reforma para regular y reglamentar la relación del Sindicato con el Estado. ¡Qué bueno! Pero esto no ha llegado, hasta hoy, a repercutir en la formación y educación de nuestros niños.

El Nuevo Modelo Educativo apenas presentado en junio de este 2016, presenta algunos rasgos de buenas intenciones sin embargo no se implementará obligatoriamente hasta 2018 y requerirá un esfuerzo extraordinario para la formación y capacitación de los docentes, sin embargo, ¿es esta la solución a la educación y formación de nuestros niños en el corto y mediano plazo? Hoy me atrevo a decir que este Nuevo Modelo Educativo no resolverá de fondo el problema de la educación en México.

El problema es la obesidad de nuestro monopolio educativo centralizado, en el que la sociedad no tiene juego y no participa más que simuladamente a través de las esporádicas y no claras reuniones de la Conapase, los Cepses en los estados, y los Cmpses en los municipios y de manera atropellada en los Consejos Escolares en las escuelas.

La participación que la sociedad de una localidad pueda tener para influir en la calidad de la educación, ya sea a través de la exigencia o en el mejor de los casos en una coparticipación determinada es nula, ya que ni los estados pueden tomar decisiones, mucho menos las delegaciones municipales de los sistemas educativos.

Hoy se requiere sumar las fuerzas y la experiencia de la sociedad a través de las organizaciones, las empresas, la industria, padres de familia de una manera efectiva. Aprovechando las fortalezas locales y de la comunidad. Reforzando de manera contundente la autonomía de las instituciones con posibilidad de toma de decisión local para evaluar a docentes y directivos por parte de padres de familia y la comunidad para premiar y fomentar a los mejores maestros y por otro lado exigiendo a los que no generan motivación entre los alumnos y padres de familia.

También de tener agilidad y libertad en la “autonomía de gestión” de las escuelas tanto para la gestión de recursos como para poder sacar “de las cuatro paredes” y del “horario de clases” la educación de los alumnos y puedan tener un acercamiento con la realidad que los rodea a través de programas que exitosamente se puedan implementar con base en experiencias internacionales y con alianzas estratégicas.

El perfil y requisitos del docente es uno de los grandes inhibidores ya que el monopolio educativo se extiende al monopolio de la formación inicial docente en la escuela Normal.

 

El Nuevo Modelo Educativo abre una ventana para que mayor diversidad de perfiles formen parte de la planta docente pero ha quedado sólo en papel hasta el día de hoy.

En nuestro país se han desarrollado excelentes propuestas formativas desde la iniciativa privada respaldada por organizaciones importantes pero sólo implementada en escuelas particulares. ¿Cuándo podrán formar parte de la oferta educativa pública?

Nos urge una Democratización de la Educación en México.

El Sistema Educativo Nacional debe entender que México “son muchos Méxicos” y no podemos esperar que un solo Sistema Educativo Nacional y una sola Evaluación pretenda que todos los niños de nuestro país, desde el niño de la zona rural más alejada, los de la comunidad con mayor nivel económico de Nuevo León, los de la sierra, los del campo, los niños de la frontera norte, los de la frontera sur, y todos, aprendan lo mismo, al mismo tiempo y obtengan los mismos resultados en las evaluaciones, pero además que sean personas productivas cada uno en su distinta realidad.

 

Después de 15 años de exámenes, México permanece en el último lugar de los países de la OCDE al medir la calidad del sistema educativo, según los datos de la evaluación PISA que aplicó en el año 2015 el organismo. Al dar a conocer los resultados, los jóvenes de 15 años de México obtuvieron 416 puntos en ciencias, 423 puntos en lectura y 408 puntos en matemáticas, mientras que el promedio de calificación de la OCDE fue de entre 493 y 490 en las tres materias.