Por todo

Por Guillermo A. Sánchez-Aldana

Tras analizar un poco más los resultados obtenidos tanto por el conjunto de Tijuana recientemente como por el resto de los equipos se pudo llegar a un par de conclusiones que vale la pena mencionar tanto por su relevancia como por el hecho de que una de ellas podrá contar con cierto nivel de obviedad pero bajo la lupa resulta ser un tema interesante de examinar. Después de todo el Clausura 2019 ya superó un tercio de vida y tras siete jornadas se pueden empezar a notar ciertas tendencias y resulta un poco más fácil hacer predicciones en cuanto a lo que puede pasar, mientras que del lado del cuadro canino se vive el segundo mes bajo el mandato de Óscar Pareja y ese colchón que se le da a un nuevo técnico para trabajar sin presión de resultados inmediatos poco a poco se vuelve más plano.

Pero bueno, la primera conclusión es que sin duda se puede declarar a febrero como el mes del Xolo. Y es que tras un enero desastroso en donde solo fueron capaces de acumular un triunfo en liga y un empate en la copa, el conjunto fronterizo logró obtener una serie de resultados favorables en ambos torneos en el segundo mes del año, los cuales los impulsaron hasta el octavo lugar de la tabla general en liga y fueron claves en la clasificación a la siguiente ronda en Copa Mx. El proyecto de Pareja ha tomado fuerza en lo que va del certamen y el equipo ha mostrado un nivel más alto de consistencia en cuanto a su accionar, dejando claro que son capaces de jugar bien y que existe un plan de juego para cada partido. Y es cierto que aún queda el partido ante Necaxa por disputarse antes de que termine febrero, pero están a un juego de cerrar ‘su’ mes con broche de oro; qué lástima que se trata del mes más corto del año.

¿Y cuál es la otra conclusión a la cual se llegó? Es simple: en un torneo como el mexicano el despido de un técnico es cosa común.

Con el paso de las jornadas las exigencias se van aumentando y el tiempo se va agotando, creando esa relación inversamente proporcional entre tiempo y expectativas que es clave dentro del futbol y que es el principal encargado de mandar a cantidades innumerables de directores técnicos a la línea de desempleo. Y quizá ponerlo en términos matemáticos lo haga sonar más complicado, pero en realidad es bastante sencillo: entre mas semanas pasan sin obtener resultados favorables la necesidad de sumar mayor cantidad de puntos se incrementa. O bueno, en términos más directos se puede decir que si el equipo no gana el técnico se va, situación que ya se dio con cuatro equipos distintos. Pachuca, Puebla, Pumas y Querétaro han sido los conjuntos que cesaron al técnico con el que empezaron el año, y es muy probable que al menos otros dos sigan el ejemplo antes de finalizarse el torneo.

Pero en fin, antes de perder más lectores por tratar de explicar situaciones de futbol con matemáticas es mejor cerrar esta nota diciendo que el equipo de Tijuana está para competir por todo. Difícil decir que podría ganarlo todo, pero sin duda puede competir para lograrlo.