Por la espiral: Inseguridad trastoca economía

En Europa, el presidente Enrique Peña Nieto figura como un héroe, tal parece que el título “Saving México” de la portada Time le quedó al dedillo luego del éxito de la recaptura de “El Chapo” Guzmán.

No hubo periódico ni medio de comunicación que dejara de replicar el operativo para evitar una nueva huida de Joaquín Guzmán Loera capturado el pasado 24 de febrero; coincidencias aparte ese día aconteció un fallo generalizado en WhatsApp a nivel internacional.

En España, se ha destacado mucho el espíritu de cooperación del gobierno mexicano no únicamente en el caso de los dos etarras detenidos en Puerto Vallarta, Jalisco y extraditados a España tras 22 años de estar prófugos de la justicia, sino también por el buen resultado de esta captura en la que los servicios de Inteligencia de México recibieron ayuda de la Agencia Estadounidense Antidrogas.

Algunos periódicos como El País, siempre atentos al devenir de los mexicanos, dedicaron sendos artículos a la captura, el operativo, las reacciones de la gente y también a analizar entre diversos especialistas qué podría pasar una vez que “El Chapo” fue capturado.

Un par de editoriales del fin de semana del 24 y 25 de febrero advertían de la posibilidad de otro brote de violencia en aquellas zonas controladas por el Cártel de Sinaloa. En fin, un volado al aire, en un país que pide paz social, seguridad y tranquilidad lo más pronto posible.

Y es que la escalada de inseguridad en casi toda la geografía patria, en unas ciudades más recrudecida respecto de otras, implica trastocar la forma de hacer economía.

Si años atrás las personas ricas y pudientes eran las más vulnerables ante robos, asaltos, secuestros y asesinatos, en la actualidad no existe un grupo de la sociedad exento de inseguridad y violencia.

Debido a la narcoviolencia cada vez más familias mexicanas se trasladan del otro lado de la frontera, algunas dejan sus negocios en tierras mexicanas pero movilizan a la familia hacia San Antonio, Houston, Dallas o bien otras ciudades estadounidenses.

Aquellas personas menos afortunadas para conseguir fácilmente visados o bien que carecen de recursos económicos para emigrar definitivamente sufren entonces otro tipo de reacomodo desplazándose hacia otras entidades menos castigadas.

En este sentido, algunos estudios de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, indican que una de cada cuatro viviendas está vacía y más de 10 mil negocios han cerrado en Ciudad Juárez.

 “Las operaciones del crimen han propiciado que unos 40 mil juarenses huyendo de la violencia se hayan cambiado a Austin, El Paso o San Antonio Texas”.

Cuando la gente se pregunta cuáles son las entidades menos afectadas por la espiral que nos aqueja, la respuesta enfoca a Yucatán y Querétaro.