Por dentro y por fuera: Triunfo Ambientalista

En San Diego la semana pasada la comisión reguladora de energía de California rechazó la propuesta de construcción de la compañía de electricidad y gas de San Diego mejor conocida como  SDG&E  por sus siglas en inglés, (Sempra Energy) de 2 plantas de gas natural una en Otay Mesa, contigua a la línea fronteriza con México denominado proyecto Pio Pico y la otra en Mission Trails Park en la región de Mission Gorge, curiosamente justo en el lugar donde acostumbro realizar mis entrenamientos deportivos al pie de una montaña y una reserva natural con un paisaje inigualable, el proyecto de planta de gas natural fue denominado “Quail Brush” o arbusto de codorniz en honor al tipo de ave que ahí habita, pero la comisión fue más allá y le pidió a la transnacional energética procurar proyectos de energía alternativa para el futuro de California. Vaya revés a una de las industrias energéticas más contaminantes como lo es  la del gas natural. Hay quienes creen que ahora el riesgo es para Baja California, pues ante la negativa de California de instalar nuevas plantas de gas, los intereses de Sempra puedan voltear sus ojos hacia otros sitios como el nuestro, donde ya cuentan con una planta de gas natural en Ensenada denominada Costa Azul.  Al final sigue siendo la geopolítica la que jugará un papel trascendental en estas decisiones donde habrá de tener mano personajes como Pedro Joaquin Coldwell nuevo secretario de energía y sin duda el nuevo gobernador que tendrá la entidad y que habrá de salir ya sea del priista Fernando Castro Trenti o el panista Francisco Vega de la Madrid.  El problema es que actualmente se extrae más gas natural de las reservas existentes que el que se ha descubierto en nuevos yacimientos, y la demanda de California sólo está garantizada hasta 2018 según reportes de la empresa. Esta presión por la demanda está llevando a compañías a tomar medidas de presión implacables a gobiernos débiles. Nuestro estado tiene poco que entró en escena como protectorado energético de los Estados Unidos pero ya a estas alturas va a ser muy difícil que algún día nos podamos liberar de ello, al final todo desembocará en la creciente presión sobre los políticos para satisfacer las necesidades energéticas de California. Hace falta energía para mantener las fábricas andando, iluminar las ciudades, producir las cosechas, movilizar a las personas y en general todos los derivados que mantienen activos autos, aviones, trenes, camiones y barcos.

El costo ambiental de usar el gas natural es enorme, y eso debemos de entenderlo en Baja California, ojalá nuestros candidatos al cargo de gobernador dejaran en claro en esta campaña política que está por iniciar cuál es su postura respecto a la política energética que habrá de marcar el rumbo y futuro de este estado para el próximo sexenio.

El gas natural es un producto finito y su uso como combustible representa el 25% del total de energéticos producidos a nivel mundial, la energía hidráulica, eólica y solar tienen un futuro más prometedor. Abra sus ojos.