Por dentro y por fuera: Tijuana: Justo a tiempo

Si Marco Polo viviera hubiese establecido la ruta Tijuana-San Diego como una de las principales vías del comercio mundialDesde los años sesenta la manufactura nos define como ciudad. Al menos esa era nuestra vocación de crecimiento, lamentablemente la falta de liderazgo político en la comuna, la visión cortoplacista de los inversionistas, la presión de terratenientes por  solo arrendar y no por detonar el desarrollo, y sobre todo la  forma en que la entidad  se doblega ante políticas centralistas que inhiben la llegada de más y mejores empresas, permite que tecnócratas como Ernesto Cordero en base en restricciones federales desincentiven la transformación de ese crecimiento en un verdadero desarrollo, y no solo un desarrollo económico sino un desarrollo sustentable que signifique la posibilidad de que los índices de bienestar social impacten directamente en nuestras vidas. Pero ahora no solo no logramos esa transformación, sino que nos hemos vuelto poco atractivos para la inversión en manufactura, no solo no crecemos, sino que tenemos al menos 4 años de estancamiento económico, sumidos en una severa crisis, fuimos los primeros en ser devorados por los tigres asiáticos y el dragón chino y ni siquiera nos dimos cuenta, ahora muchos  empresarios y funcionarios de economía hablan de cambiar de vocación económica para salir adelante de la crisis, nada más absurdo, para ello requerimos reinventar nuestro principal activo industrial que es nuestra mano de obra capacitada para responder justo a tiempo a las necesidades del mercado internacional, lo que los neo-economistas llaman el “Quicksourcing” o proveeduría rápida. Cómo me hubiese gustado tener un Secretario de Desarrollo Económico en la entidad mucho mas proactivo, percibo que Alejandro Mungaray le faltó mucha visión en esa cartera, prácticamente acabó con el buen trabajo que su antecesor Sergio Tagliaprieta venía desempeñando, hoy los organismos de promoción industrial en todo el estado andan desorientados, promueven casas, vinos, quesos, hospitales y centros comerciales pero ya no promueven la llegada, retención y expansión de la manufactura local. Tijuana está a tiempo de ser parte de la nueva revolución industrial pues en algunos lugares de China los costos salariales se están incrementando a precios similares a los nuestros, por lo que para ser nuevamente competitivos necesitamos resaltar nuestras ventajas ya que no nada más sabemos trabajar justo a tiempo sino que hay menos riesgo en invertir en Tijuana que en cualquier otra parte del mundo. Faltaría un verdadero soporte del gobierno hacia los organismos civiles de promoción, y un enfoque educativo que detone las ingenierías, Tijuana debe ser la capital mundial no de la televisión sino de las mentes brillantes, los mejores ingenieros deben salir de nuestras aulas para volver a competir, pero los ingenieros requerirán del apoyo de todos para atraer la alta tecnología si no también se nos van a ir a otros centros mundiales de producción donde valoren su trabajo. Tenemos que buscar que esta frontera se parezca más a las de la Unión Europea, ágiles en hacer negocios pero que detonen un verdadero desarrollo que nos permita tener suficiente bienestar por un periodo prolongado.