Por dentro y por fuera: Tijuana: Ancla industrial de la frontera

Dada la situación financiera por la que atraviesa el Ayuntamiento, es entendible que el 80% del tiempo de cualquier Presidente Municipal deba centrarse en la parte económica, sin embargo el enfoque no debe ser estrictamente basado en la austeridad, pues una política económica local errónea podría hundirnos más en la recesión y el desempleo.

Es necesario que en tiempos difíciles se agoten de forma agresiva las políticas de promoción y atracción de inversión extranjera. El Alcalde de Tijuana, Dr. Astiazarán, ha hecho bien, en estos primeros 6 meses de su gobierno, en centrarse en dos sectores manufactureros en pleno desarrollo, el aeroespacial y el médico.

La mediación y disposición de su interlocutor con los empresarios, Xavier Peniche, ha sido importante a la hora de fijar y poner en práctica las estrategias locales. Sin embargo, sectores que en los últimos años habían demostrado mayor potencial de crecimiento y un rendimiento positivo en sus planes de expansión, han sido desaprovechados por los otros niveles de gobierno.

Tijuana solo es testigo de cómo los capitales se esfuman para otros destinos preparados para atenderlos. Desde mi perspectiva, ha faltado interés por parte del Gobierno del Estado por focalizar los esfuerzos de atracción en la manufactura de Tijuana, tal vez el hecho de que el nuevo Secretario de Desarrollo Económico, es de Mexicali y sea ésta su primera responsabilidad pública de nivel estatal, esté afectando un poco, pues si bien el Sr. Bonfante a diferencia de su antecesor, sí es empresario y entiende de la urgencia por la que atravesamos, para volver a encarrilar a este estado después del bache “mungarayista” que vivimos en el sexenio de Osuna Millán, con una visión “changarrera” de la economía local, es necesario que de nueva cuenta nos enfoquemos en lo que fuimos buenos, pues por más desesperadas incursiones que hagamos hacia nuevos mercados, la estrategia no va a funcionar si no trabajamos de la mano en dos aspectos: El primero es que debemos seguir fortaleciendo la infraestructura de la ciudad aprovechando el fondo Frontera que de nuestros impuestos etiquetó el gobierno federal. Y segundo, debemos volver a recuperar el famoso “Baja Team” que en los años de Sergio Tagliapietra, se logró conformar.

El “Baja Team” era el equipo de promoción de los 3 niveles de gobierno más dinámico, mejor integrado y apartidista de la historia económica de Baja California, su enfoque era la inversión y no la política, por eso daban resultados.

Tijuana era una ciudad líder en la manufactura, más allá de la relación con California, los intereses corporativos de muchos otros países habían logrado asentar sus reales en Tijuana. De pronto, los ojos del mundo dejaron de voltear a la frontera mexicana, para situarse en ciudades del interior del país o en grandes poblaciones manufactureras del lejano oriente.

La curva de aprendizaje nos está costando y bastante caro. En las últimas dos décadas hemos dejado de ser la capital mundial de la televisión, para convertirnos en un polo de desempleo. Algo tiene que cambiar, si queremos crecer.