Por dentro y por fuera: Sueños olímpicos

 

Me emociona soñar con grandes posibilidades, hace algunos años si hubiese escrito que tendríamos un equipo de fútbol campeón de México y que avanzaría con pasos de gigante en Latinoamérica, nadie me hubiese creído, si hubiese dicho que Baja California ocuparía el primer lugar en el medallero de una Olimpiada Nacional todo mundo se hubiese mofado, así hay algunos que sin motivo o razón fundada critican la posibilidad de que en esta región del mundo se celebren unos Juegos Olímpicos en 2024, teniendo como sede la gran región Tijuana-San Diego.

Bob Filner, Alcalde de nuestra ciudad vecina y hermana, San Diego, sabe muy bien a lo que le tira al apoyar la conformación de un Comité Binacional, junto con su homólogo Carlos Bustamante Anchondo para que juntos aterricen más a fondo la posibilidad de que los Comités Olímpicos de ambas naciones empujen la candidatura de Tijuana-San Diego como sede olímpica, pues esta idea nace de la premisa primero de que las Olimpiadas se organizan para unir al mundo, para borrar las fronteras, para hermanar a los pueblos, y segundo aunque no se puede comparar ambas ciudades en equipamiento e infraestructura deportiva, es una realidad insoslayable que estos 12 años con Saúl Castro al frente del Deporte en Baja California hemos avanzado como nunca en la historia en infraestructura por supuesto, pero también en la formación de grandes atletas bajacalifornianos. Pero ¿hasta dónde los atletas mexicanos eligen ese camino por amor al deporte? ¿Hasta dónde por necesidad de dinero? ¿O por qué ansían la fama? ¿Hay violencia en ellos, cuáles son las condiciones sociales que viven en el seno familiar o las carencias los empujan a tomar el deporte como una salida?

Falta mucho por trabajar en el lado humano para que nuestros atletas puedan representarnos con dignidad ya en una competencia internacional, se requiere mucha psicología del deporte. Pero regresando al sueño, pienso en algunos de los obstáculos que habremos de enfrentar para que dicho sueño se convierta en realidad, pero aquí en Baja California siempre hemos estado acostumbrados a navegar contra corriente, por algo somos el brazo poderoso, ahora también somos la pierna de apoyo, por aquello del éxito en el deporte de las patadas. Pero no todo está perdido pues curiosamente la solicitud e idea de que Tijuana-San Diego fueran considerados como sede nació de voz del Scott Blackmun, Director Ejecutivo del Comité Olímpico de los Estados Unidos y no del Comité Olímpico Mexicano como era de esperarse. La otra buena noticia es que Bob Filner, le pidió a un conocedor y gestor del tema, su amigo Mitt Romney para que intercediera con sus buenos oficios ante el Comité Olímpico Internacional y en una de esas se nos hace el sueño realidad.