Por dentro y por fuera: Obama con calzador

Por Manuel Rodríguez Monárrez

manyrodriguez@live.com.mx

Twitter: @Tijuanagreen

A pesar de su capacidad de comunicación política Barack Obama no ha sido un negociador hábil con la oposición, pues en 104 rondas de golf que el Presidente ha jugado en su primer periodo en la Casa Blanca, sólo en una ocasión fue invitado algún republicano. Los votantes están cansados de excusas, y de siempre querer culpar a la oposición de que las cosas no avanzan por atender posturas políticas, lo que el votante de hoy reclama a sus líderes es efectividad y congruencia. En medio de un gasto público deficitario, un “Obamacare” que ha costado 200 mil millones de dólares al erario, lo que ha implicado un aumento en el burocratismo y el llenado de formularios para los empresarios, un índice de desaprobación alto por parte de agrupaciones ecologistas que le reclaman no haberle dado la espalda al petróleo y en general un nivel de esperanza bajo en el votante norteamericano, Obama es reelecto por un segundo periodo como el Presidente número 44 de los Estados Unidos de América y su triunfo es resultado del apoyo que minorías como la hispana le refrendaron en las urnas, pues se estima que del voto latino obtuvo un 71% del total, a diferencia de su contrincante que sólo alcanzó un bajo 27%. 

Mitt Romney alcanzó a Barack Obama en preferencias, pero no le alcanzó para ganar, por lo que no siempre caballo que alcanza gana, Obama sacó la casta y se llevó la contienda por una nariz, así lo refleja el voto popular o voto directo donde los números estuvieron más cerrados que en el Colegio Electoral, incluso la diferencia es de sólo un punto en favor de Obama. Sin temor a equivocarme Barack Obama le debe el triunfo a varios factores, primero la muerte del enemigo público número uno Osama bin Laden, el retiro parcial de las tropas en Irak y Afganistán, el ingreso de 40 millones de estadounidenses al seguro médico, y la posibilidad de que los hijos de inmigrantes indocumentados estudien, pero también le debe su triunfo a su carismática esposa Michelle, pues el electorado percibe en la Primera Dama, un personaje honesto y trabajador en el que se puede confiar. Todo esto también se vio reflejado en el voto femenino anglo de quien se sabe empujó los números a su favor. Sin duda, los estadounidenses se fueron por el menos peor de los candidatos, pues a pesar de que Romney contaba con el voto mayoritario del anglosajón masculino, y dejó en claro que existen una gran cantidad de promesas que Obama ha dejado en el camino, a Romney no le alcanzó para ganar, pues se olvidó de las minorías. Mitt Romney simplemente no parece ser el indicado en la mente del electorado que todavía no olvida las fallidas políticas económicas y los tropiezos en política exterior del ex-presidente George W. Bush, esto también pudo haber incidido en favor de Obama, pues Romney se mostró belicoso en su postura contra Irán, denotó poca prudencia fiscal en su discurso y fue muy conservador en temas como el aborto y el matrimonio entre personas del mismo sexo.

*El autor es Internacionalista egresado de la UDLA-Puebla.