Por dentro y por fuera: Estoicidad espartana

 

 

Esta semana falleció el padre de un gran amigo yucateco, nieto de los fundadores de uno de los medios de mayor prestigio editorial a nivel nacional y me refiero al Diario de Yucatán, Don Jorge Muñoz Menéndez de 60 años de edad fue a su vez periodista, columnista, editor, jefe de información y redacción del diario por 37 años. La estoicidad con la que siempre mantuvo su lucha, a pesar de los embates oficiales, y con la que logró posicionar al Diario de Yucatán como un medio independiente es realmente de admirarse por haber permitido el mejoramiento y evolución de la conciencia social yucateca a través de sus escritos que no con poca frecuencia ocasionaban conflictos internos entre la clase política yucateca. Criticó severamente las administraciones de todos los colores enemigo de las prácticas dinosáuricas del PRI y de los ladrones de cuello blanco disfrazados del PAN, sus columnas eran verdaderos ejercicios de reflexión sobre el actuar de las autoridades quienes ante la falta de señalamiento se acostumbran a evadir los problemas, decía con mucha claridad. Varias veces me tocó compartir en banquetes familiares su agradable compañía y platicar ampliamente de temas políticos de Baja California y me recomendaba siempre tener cuidado con mis afirmaciones porque la falsedad nubla a cualquiera.

De vuelta al caso que nos ocupa, que es el de Baja California, me gustaría abordar la forma en que los equipos de campaña llegan a esta ventana intermedia que se abre entre la pre-campaña y la contienda oficial y que habrá de definir en mucho los resultados de los comicios el próximo 7 de julio. Los candidatos igual todos sin excepción tienen puntos vulnerables que buscarán ser exhibidos y atacados por las estrategas de mercadotecnia y comunicación política con las que cuentan ambos bandos. Los conocedores afirman que históricamente el equipo del PRI ha mostrado más destreza en las campañas por tierra, casa por casa, y el equipo del PAN por aire, a través de estrategias de posicionamiento en la opinión pública sobre todo utilizando los medios masivos de comunicación. Ganar ambas es fundamental para obtener el triunfo electoral, no hay triunfo que sea lo suficientemente contundente sin obtener el abanderamiento de las causas sociales y que las mismas sean percibidas por el electorado como las causas que mueven a los candidatos. Los equipos de campaña en el caso del PRI son coordinados por el mismo candidato quien siempre ha mostrado su destreza y conocimiento en el terreno que pisa, Fernando Castro Trenti que cuenta con un personaje como René Mendívil Acosta que siguiendo las instrucciones buscará tomar control a su vez de los equipos y coordinaciones de campaña de los candidatos a las alcaldías y diputaciones como toda estructura militar unificada. En el caso del PAN, más que una estructura vertical pareciera la de una mesa redonda donde no queda claro quién es el que lleva la voz cantante, algunas veces sale a la defensa de su candidato Francisco Vega de la Madrid, su amigo diputado Juan Manuel Gastélum, otras veces lo hace Enrique Méndez Juárez quien se asesora de Jesús González Reyes, y otros dicen que es Óscar Vega Marín quien está tejiendo fino.

Descanse en paz Don Jorge o Bonch como le decíamos, sus lecciones siguen vigentes.