Por dentro y por fuera: El Pariente Incómodo

Por Manuel Rodríguez

La labor de la Sindicatura Municipal está vinculada con el cuidado de los intereses de la población.

Cualquier ejercicio irregular por parte de quienes están encargados de administrar los recursos del pueblo, obliga a responder por las responsabilidades administrativas que atañena los funcionarios durante nuestro periodo.

Ya lo dijo el Colef, el caso de las luminarias de 141 millones de pesos que no sirven, puede ser el peor caso de corrupción ocurrido en la historia de Tijuana. Una estafa de 10 millones de dólares al tipo de cambio de la era Bustamante Anchondo.

Es el deseo de todos los tijuanenses que la Sindicatura Municipal de Tijuana vigile y defienda los intereses municipales y de representar jurídicamente al Ayuntamiento, por encima de cualquier interés mezquino de atar de manos el libre desempeño de Arturo Ledesma Romo, por más parientes incómodo que se tenga.

Desde esta óptica el Síndico Procurador es el Abogado del Municipio y el que vigila además los asuntos de la hacienda pública municipal en su ejercicio trianual.

En la lucha en contra de la corrupción, el Síndico municipal o Síndico procurador tiene una responsabilidad directa y la posibilidad de modificar prácticas viciadas, por lo que su papel es de crucial importancia e interés para la comunidad municipal.

Yo lo etiquetaría hasta aquí con el símil de Procurador General Municipal.

Dicho lo anterior, recae en las Sindicaturas la responsabilidad de  recabar información relativa a los problemas, analizar los asuntos que se traten, proponer alternativas de solución, vigilar que se cumplan los reglamentos y las decisiones tomadas por el Ayuntamiento en el ámbito de comisiones que tenga a su cargo y finalmente vigilar que el Ayuntamiento cumpla con las disposiciones que señala la ley y con los planes y programas establecidos.

Yo ya dije, es al Pueblo al que le corresponde evaluar la funcionalidad y desempeño de cualquier Síndico Municipal. Por primera ocasión hoy el Ayuntamiento de nuestra ciudad, trabaja con dos síndicos, uno de mayoría y uno de minoría o segundo síndico y cada uno con las responsabilidades que el Cabildo como órgano colegiado tuvo a bien repartir equilibradamente y no digo más.

Les pido a todos que piensen asertivamente sobre la labor que la Sindicatura desempeña, y démosle el espacio y el tiempo necesarios para que se actúe con responsabilidad.

Porque hoy en día la ciudadanía así lo demanda y así lo merece.