Por dentro y por fuera: El gobernador cinegético

A pesar de que hay señalamientos de vida silvestre en la carretera que atraviesa la majestuosa sierra de La Rumorosa, sigo buscando con mucha tenacidad algún avistamiento de borrego cimarrón que me dé tranquilidad antes de empezar a escribir estas líneas, pero percibo que tendré que adentrarme a otras latitudes si quiero encontrar algún espécimen del animal insignia de Baja California, actualmente es la única especie protegida en México desconcentrada del manejo federal, los únicos autorizados para su conservación y cuidado somos los bajacalifornianos.

¿Pero hemos aprendido realmente a cuidar nuestro medio ambiente en este Estado?, tengo mis dudas. Baja California sigue apareciendo en los índices mundiales de desempeño ambiental con las urbes más contaminadas del planeta, Tijuana y Mexicali son el caso.

La Ley de Protección al Ambiente de Baja California es de reciente creación pues data del 2001. Entonces el que fungía como Gobernador de esta entidad, el Lic. Eugenio Elorduy Walther, nombró al oceanólogo Enrique Villegas, como Director General de Ecología del Estado, y a pesar de que su esfuerzo pasó desapercibido, su trabajo fue el de cimentar las bases de la estructura de políticas y programas que ejecuta actualmente la que ahora por decreto del ejecutivo estatal, ha adquirido el rango de Secretaría.

En el sexenio de José Guadalupe Osuna Millán como Gobernador nada pudo favorecer más a la ecología que la salida de Sócrates Bastida Hernández, un buen intencionado político que conocía muy poco del ámbito ecológico, y que un muy poco tiempo se daría cuenta que la ecología más que una moda política es un problema real.  

Con la llegada del Dr. Efraín Nieblas Ortiz a la Secretaría de Protección al Ambiente del Estado, el área obtuvo otra dimensión, en tan sólo unos meses el tema ambiental fue ganado terreno en beneficio de nuestro sano desarrollo, sobre todo en estos últimos dos años.

Sin duda muchas críticas quedarán para la posteridad por los intereses ocultos detrás de las políticas de verificación vehicular, pero dígase lo que se diga, son medidas iniciales en el rumbo correcto.

Ahora le corresponde al Arq. Carlos Graizbord, recientemente nombrado como próximo titular de la Secretaría de Protección al Ambiente en la administración entrante de Francisco Vega de Lamadrid, elevar el nivel de compromiso ante las severas limitantes presupuestales con las que cuenta la Secretaría a su cargo y el serio desafío que enfrenta el estado en esta materia.

Carlos Graizbord es un arquitecto graduado de la UNAM con estudios de posgrado en Planeación Urbana Sustentable por la Universidad de Harvard, ha trabajado para la ciudad de San Diego y para el Gobierno Federal mexicano.

Ojalá sus conocimientos técnicos no sean un aval para seguir destruyendo nuestro entorno y que realmente logre establecer políticas transversales con el Ing. Manuel Guevara, próximo titular de la Secretaría de Infraestructura y Desarrollo Urbano para que evitemos seguir alimentando falsas esperanzas de sustentabilidad como lo hicieron en este sexenio que termina con la supuesta metrópoli del futuro en Valle de Las Palmas, desarrollo por cierto que llegó a medias y que carece de todo principio elemental de sustentabilidad urbana.