¡Pongan su nombre o no califico!

Por Maru Lozano Carbonell

¿Recuerdas cuando nos decían eso los maestros y te quedabas con cero de calificación por olvidarlo? Hoy, si quisiéramos hacerlo, nos demandan.  

Era importante ese tipo de educación, donde la consecuencia se te quedaba tatuada al punto de recordar “toda tu vida” el hecho que te hizo mella.

El fin de semana estuve horas enteras en la sala de espera del hospital donde mi hija dio a luz. Llegaba la gente y para ingresarlos les daban una tabla que sujetaba varios formatos. Me impactó que llegaban varias parejas y en verdad no concretaban los requisitos que ya sabían que había que entregar. Les pedían en recepción las impresiones del curp, no las traían. Acta de nacimiento actualizada, tampoco. Copia de INE, ¡menos! La recepcionista linda les dijo que necesitaba tales documentos en la tardecita, que llenaran los formatos de ingreso.

Se sientan y literalmente duraban horas en llenar, sacando el celular para preguntar a sus familiares mil datos que ellos no tenían en el radar. Se levantan, entregan y la recepcionista: “Disculpe, mire aquí lo que pide es la calle donde vive y el número, la colonia, su código postal…  Sus datos personales van en este espacio mire…”.

Lo que vi fue gente que ingresó sin ser emergencia. No puedo imaginar en medio de dolores y contracciones, hacer esto.  

¡Ya no pensamos! ¡Esto asusta! Recuerdo tanto cuando mi hijo egresó de la prepa y no quedó en la UABC en el primer intento, entonces como se reubicó y su semestre comenzaba hasta el siguiente año, pues se puso a trabajar. Lo llevé a varios lugares a dejar su solicitud de empleo pero aquí me tengo que ir en reversa. ¡No sabía llenar la solicitud! Se sentía el más tonto de los tontos, una porque no quedó en la universidad inmediatamente y la otra porque nadie le dijo cómo llenar una solicitud o un CV. Uno asume que se lo tuvieron que haber enseñado.

Lo vimos juntos y sacamos varias copias para que pudiera entregar en muchos lugares. Era el tiempo donde así se hacía, no como ahora que llenas todo en línea. Aunque una vez que te quieren entrevistar y serás contratado, seguro que te pedirán llenar documentación para la empresa.

Creo que es importantísimo enseñar a los jóvenes a hacer esto. Incluso en línea no tienen idea de cómo poner sus datos. Precisamente en UABC cuando me tocaba ver las fichas de inscripción de los alumnos de lengua extranjera, me impresionaba que no tienen idea dónde viven, su municipio, qué es entidad, etc.

Los jóvenes que no saben rellenar formularios pueden afrontar diversos retos en la vida cotidiana y en el futuro como dificultades educativas, que afectan su rendimiento académico y su capacidad para aprender y adaptarse a nuevas situaciones. 

También tendrán problemas en la vida laboral debido a la falta de habilidades básicas y conocimientos personales. Igual dificultades en la vida personal porque les falta de pensamiento crítico y habilidades de comunicación. Esto puede afectar su capacidad para formar y mantener relaciones saludables a largo plazo. También podrían tener problemas psicológicos como ansiedad y depresión por no sentirse aptos. Estas complicaciones pueden afectar su capacidad para vivir en el mundo real. Tendrán dificultad para tomar decisiones si no se les enseña.

Algo tan simple para nosotros puede representar un dilema para los jóvenes. Así que, ¡instruyamos!