Política, Poder y Ciudadanía: Periodismo como factor de cambio

Por Noé López Zúñiga*

En las últimas décadas, el periodismo objetivo y veraz, ese que profesa verdaderamente la libertad de prensa, ha hecho que la corrupción institucionalizada se descubra, dejando  evidencia de toda la carroña que por décadas se ocultaba o se guardaba.

La presión que representa Facebook  o Twitter a los medios masivos de comunicación, en cuanto a competencia se refiere, ha hecho que la comunicación social se mejore, o por lo menos, la vida nacional e internacional se sapa más y mejor. Hoy, nada está oculto, todo está en el ciberespacio.

El periodismo en México, es una profesión de alto riesgo, a su vez, se percibe como la profesión más loable de los últimos tiempos.

Es desde mi percepción, la que más ha ayudado a democratizar nuestras instituciones. Muchos dicen que es el «cuarto poder», eso no lo sé, pero lo que sí sé es que se percibe como un factor de cambio cultural, que ha ayudado para que México despierte en búsqueda de un rumbo mejor.

Está coadyuvado a redefinir la vida pública del país. Sin embargo, es lamentable que a pesar de que la Constitución General y el Derecho Internacional de los Derechos Humanos, tutelan la libertad de prensa y la discusión libre de las ideas, exista en México, medios de comunicación televisivos poco objetivos y tendenciosos, pues siguen defendiendo lo indefensible, a pesar de las evidencias. No se han dado cuenta que las redes sociales e internet, son su competencia en el mercado de las comunicaciones.

Ahora, el reto más grande es mejorar la comunicación entre quien emite y recibe la información, es decir, abrirle mayores espacios a la comunidad, a la ciudadanía que está decepcionada de la vida pública y esto es en gran medida ha sido por la poca o la mala información que se le entrega.

En países como Argentina, Chile, Colombia y Brasil, el periodismo vertido a través de los medios televisivos y de radio, han ayudado a acercar a la comunidad con el gobierno, han aprendido a concientizar a las masas y por ello, la ciudadanía es quien protagoniza en gran medida la vida pública y no solo los partidos políticos como sucede en México. Por ello, ahora es fundamental, confrontar todo lo que se dice desde el poder, ello implica un periodismo de verdad, que investigue y comunique debidamente, siempre con un alto contenido ético.

En palabras del periodista Jorge Ramos, «el periodismo es la única profesión del mundo donde  tu obligación laboral es ser rebelde e irreverente y el mejor periodismo se produce cuando tomamos partido, cuando cuestionamos a los que están en el poder, cuando confrontamos a los políticos que abusan de su autoridad, cuando denunciamos una injusticia”.

Los ciudadanos debemos exigir periodismo objetivo, veraz, oportuno y suficientemente transparente, para mejorar la vida nacional. No hacerlo, perjudicará sustancialmente nuestra incipiente democracia.

Al ciudadano hay que educarlo en cuanto a que, tiene derecho de cuestionar  y debatir la cosa pública, esto es, las acciones, las omisiones  y los puntos de vista de quienes administran y ejerce poder.

-El autor es profesor Investigador, Facultad de Derecho Tijuana, UABC.

Correo: noelopezzuniga@hotmail.com