Podría estar un mexicano entre los presos muertos en cárcel de Honduras

HONDURAS.- El mexicano Walter Javier Paz Calderón es una de las víctimas del incendio del pasado martes en el penal de Comayagua, que suma hasta el momento 355 muertes

El diario hondureño La Prensa publicó declaraciones de la coordinadora de fiscales del Ministerio Público de Honduras, Danelia Ferrera, quien aseguró que entre los presos que murieron estaban cuatro extranjeros, entre ellos el mexicano.

De acuerdo con los reportes de las autoridades del gobierno hondureño publicados por La Prensa, el mexicano quedó atrapado entre las llamas que redujeron a cenizas todo lo que encontraron a su paso en el penal.

Sin embargo, el jefe de la cancillería en la embajada de México en Honduras, José Trinidad García, dijo que todavía no se puede asegurar que Paz Calderón esté muerto ya que las investigaciones para averiguar la identidad de los fallecidos aún continúa y expuso que hubo sobrevivientes al incendio, entre los que podría estar el mexicano, de acuerdo a una publicación de Excélsior.

Hasta ahora sólo se han entregado los cuerpos de José Alonso Chavarría y de Ángel López, quienes fueron los dos reos que fallecieron en los centros hospitalarios, según manifestó el fiscal general, Roy Urtecho.

Médicos forenses iniciaron ayer la lenta identificación de 355 reos que murieron atrapados en sus celdas pidiendo auxilio durante el incendio del superpoblado penal hondureño de Comayagua, mientras recrudecen las denuncias sobre negligencia de las autoridades.

Tres contenedores refrigerados transportaron, bajo la discreción de la noche del miércoles, los cadáveres desde la granja-prisión, escenario de una de las mayores catástrofes carcelarias del mundo, hasta la morgue de Tegucigalpa.

Frente a la morgue, en el este de la capital, familiares desesperados aguardaban bajo un sol de plomo la entrega de cuerpos, pero la tarde del jueves solamente tres habían sido identificados.

El 57% de personas detenidas en la cárcel no habían sido enjuiciadas ni condenadas. Muchos fueron encarcelados por el simple hecho de tener tatuajes y ser por eso sospechosos de integrar una pandilla, según un informe que la Comisión Nacional de Derechos Humanos entregó a inicios de mes a un organismo de la ONU.

Más de la mitad de los 11 mil prisioneros que hay en las 24 cárceles del país están esperando juicio, sin haber sido condenados, cada recinto está abarrotado con más gente de la que tiene capacidad de albergar y casi nunca reciben suficientes alimentos.

Los guardias golpean y torturan a los presos, las pandillas se aprovechan de que hay un solo guardia por cada 65 reos para tomar el control de las instalaciones.

Los principales grupos humanitarios de Honduras pidieron una investigación imparcial de la muerte de reos ante acusaciones que van desde la negligencia hasta la premeditación de custodios y autoridades.

(Información tomada de Excélsior)