Poderoso caballero es don dinero

Por José Cervantes Govea

Recientemente Estados Unidos y Cuba decidieron reestablecer relaciones diplomáticas mediando desacuerdo entre Republicanos y Demócratas del Congreso norteamericano. Es tan real el sistema de “pesos y contrapesos” entre los poderes del país vecino, que todavía se ve lejano el levantamiento del embargo vigente contra la Cuba de Fidel Castro, y a la vez tan cercano como está la ausencia definitiva del dictador comunista. También, después de la segunda fuga del “Chapo Guzmán”, México extraditó a más de una decena de delincuentes del narcotráfico a solicitud de los “gringos” con poca o nula participación del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos.

 

Durante la Guerra de los Tres Años -1857-1861- trabada entre liberales y conservadores el Poder Legislativo mexicano era un verdadero contrapeso, pero en cuanto Benito Juárez fue electo Presidente, el Poder Ejecutivo cobró preminencia y dominancia sobre el primero, vigente hasta ahora. Son más, son muchos, pero no pueden contra el poder del presidente que dispone a capricho o antojo del dinero de la Nación. L@s 500 diputad@s y 128 Senadores y Senadoras se han sometido o coludido con el titular del Poder Ejecutivo. La simulación y la corrupción se volvieron deporte nacional: Yo hago como que te vigilo, dice el Poder Legislativo, y yo hago como que te respeto, dice el Poder Ejecutivo. Solo en la refriega político-electoral salen a relucir los “trapos sucios”, pero a la hora de gobernar pactan  acuerdos de “gran calado” que no generan el Estado de Bienestar –Welfare State- que seguimos esperando l@s mexican@s.  La LXII Legislatura Federal aprobó al presidente un 63% de incremento al presupuesto Federal, a cambio de un incremento similar al presupuesto del Poder Legislativo, mientras se discutía y cuestionaba el exiguo Salario Mínimo y la existencia de la Comisión Nacional de Salarios Mínimos, creada en 1962.

La XIX Legislatura en Baja California importó la estructura organizacional de la Cámara de Diputad@s federal, al margen de lo que dispone su Ley Orgánica, y solicitó al  gobernador José Guadalupe Osuna Millán- incrementos sustanciales a su presupuesto, y el exgobernador no cuestionó, solo concedió. 

Es cierto que el Poder Legislativo representa la soberanía del “pueblo”, pero no para usar su poder ni abusar de sus atribuciones sino para fiscalizar el ejercicio del gasto público, para que en todo momento, en épocas de “vacas flacas o vacas gordas”, el costo-beneficio de la adquisición de bienes y servicios,  y la proyección y ejecución de obras públicas sea honesto,  proporcional y equilibrado, como debe ser el ejercicio de la función de los tres poderes.

Del Poder Judicial, el fiel de la balanza, ni hablar. Hay dichos y poemas, como el de Francisco de Quevedo, que de la Justicia dice: “Por importar en los tratos y dar tan buenos consejos, en las casas de los viejos gatos le guardan de gatos; y pues él rompe recatos y ablanda al juez más severo, poderoso caballero es don Dinero”. Yo agregaría: “Tan poderoso resulta que doblega a diputad@s y también a senadores;  representantes del pueblo y de Estados mexicanos”.

 

*José Cervantes Govea  radica en Tijuana, es Contador Público egresado de la U.A.B.C. y Abogado egresado de UNIVER Tijuana. Acepta comentarios a jocegovea@yahoo.com

 

Compartir
Artículo anterior¿Qué le duele?
Artículo siguienteEl negocio del agua en BC