Pixeles

Por El Recomendador

Película del 2015 que nos pasó desapercibida: “Cuando los extraterrestres atacan la tierra con los antiguos videojuegos, el presidente y sus amigos de la infancia, los reyes de las maquinitas, se ponen en acción”.

He aquí una película regocijante que a este Recomendador hizo reír a carcajadas. Y es que su espeso sarcasmo, nos permite desquitarnos y vengarnos de tantos agravios que nos causa la industria del espectáculo.

No puedo sino recomendar esta jocosa burla de la “inteligencia” contemporánea. Al ridiculizarla nos permite desquitarnos de la repulsión que nos produce a un gran número de mexicanos el Imperialismo Norteamericano. Para que la cuña apriete… Sí, son los mismos norteamericanos burlándose de su propia presidencia y de su secular imperialismo. En esta película cuando viene la caballería de los buenos, resulta ser de los infantilones jugadores de los juegos solitarios. Son los campeones desde la infancia de esos juegos a los que se nombran jefes de la caballería que salva a los buenos de los malos. Son como unos nuevos ET (invasores alienígenas también despistados y con profundo retraso mental) los que invaden la tierra, malinterpretando los mensajes que el capitalismo salvaje manda al espacio buscando amistar con los posibles seres inteligentes que se encuentren en las galaxias (Los marcianos llegaron ya…).

¡Cómo desearíamos más argumentos sarcásticos que nos desquitaran del mundo del cable y de las antenas que nos dan paquetes de estaciones profundamente idiotas y que para ver una película o una serie nos obligan a sufrir veinte interrupciones al programa, cada una con más de 20 anuncios a cuál más de necio y repetitivo! Al Hombre de hoy, si quiere “divertirse”, se le impone ver una serie interminable de anuncios y todavía le cobran por esos infames “paquetes” de estaciones. Es la esclavitud de los anuncios.

¡Cómo desearíamos alguien que nos hiciera una película para saciar nuestros deseos de venganza en contra de los argumentistas necios que no saben por dónde tejer sus historias y nos las recetan absurdas y ridículas! ¡Cómo nos gustaría una burla sarcástica, no sólo al mundo de esclavitud a los anuncios, sino también a los argumentos y a los argumentistas idiotas! Desquitarnos de la inmoralidad de las compañías que lucran con la audiencia ante la pasividad e incompetencia de los gobiernos, incapaces ni de estimular las buenas producciones ni de castigar esas perversas acciones de estafa y de anti-educación.

El jefe del Imperialismo (principal), expuesto de continuo al ridículo que provocan sus propias acciones, alcanza a descubrir que los únicos que pueden salvar al mundo de los invasores y evitar que él mismo caiga en el ridículo, son los más hábiles jugadores de los juegos electrónicos que empezaron en la séptima década del siglo pasado. Se afirma tajantemente que los creadores de esos juegos eran infinitamente más nobles en sus intenciones que todas las empresas imperialistas y de todos los más inteligentes generales del pentágono e integrantes de la CIA y de todas las demás agencias. La película puede bajarse de Netflix que nos da una da cal. Se burla también de cómo los sargentos hacen buenos soldados: recriminándolos de mariquitas y nalgueándolos abundantemente.