Pide IMSS atender problemas del lenguaje

Mexicali, B.C.- Los niños mayores de cinco años de edad que tartamudean -les falta fluidez al hablar- o que repiten palabras; deletrean mal o hacen pausas muy largas, es posible que en su edad adulta presenten un problema del lenguaje, que se presenta en 1% de los estudiantes en nuestro país.

 

Así lo indicó el doctor Héctor Sánchez de la Vega, director del Hospital de Subzona número 12 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), quien explicó que se toma como referencia esta edad, previa a la escolar, debido a que es el momento en el que el niño y sus padres tienen mayor conciencia y hacen esfuerzos para corregirlo.

La deficiencia en el lenguaje, de no ser bien canalizada puede producirle temor, ansiedad y provocar mayor tartamudeo en el menor, que con el paso del tiempo será más evidente.

No obstante, aclaró que no todos los menores que en algún momento de su vida presentan episodios de tartamudez necesariamente lo serán de manera permanente. De hecho, 90% de los menores presentan complicaciones del lenguaje.

El doctor Sánchez de la Vega dijo que si al año y medio, un bebé no pronuncia palabras, y a los dos años únicamente balbucea, en tanto que a los tres sólo emite palabras sueltas, es necesario que lo vea un médico para establecer un diagnóstico preciso a fin de que se le trate y establezca la mejor manera de solucionarlo con un enfoque multidisciplinario en el que participarán terapistas del lenguaje, psicológos, audiólogos y neurólogos.

Un aspecto importante, resaltó, para determinar la importancia del problema radica en que el tartamudeo no dure más de tres meses, en cualquiera de las etapas en que se presente.

Detalló el especialista que la tartamudez genera problemas en el proceso de aprendizaje, lo que a largo plazo se traduce en el hecho de no podrán escribir ni leer correctamente, además de que podrían sufrir algún tipo de trauma psicológico por su manera de hablar, que se manifestarán principalmente en trastornos de ansiedad y/o de depresión, retraimiento, agresividad y por ende, dificultad para comunicarse.

El doctor Sánchez de la Vega aconsejó a los padres de familia a que traten de darle confianza a su hijo a fin de que logre expresarse con fluidez y esto lo lograrán al no interrumpirlo cuando esté hablando, sin obligarlo a repetir las palabras que se le dificultan, ni exponiéndolo a hablar en público para evitarles estrés y mayores conflictos.

“Lo más importante es estimular a los hijos a que hablen, enseñarles a platicar, algo importante que hemos perdido pues ahora los niños se la pasan más tiempo viento televisión, computadora o con videojuegos y algo fundamental, es establecer esa comunicación», resaltó.

Anteriormente, concluyó, lo hacían través de los cuentos, por lo que aún se recomienda, ya que leerle al pequeño e invitarlo a que después él la lea adecuadamente, le permitirá un mejor aprendizaje.