Pericles nos venga a ayudar

Por Jorge Barreto

En la actualidad se habla de democracia con toda ligereza y sin profundizar en el significado de esa palabra.

Desde los griegos, iniciadores de esta práctica, se definía como la actividad de gobierno que no perteneciera a unos cuantos sino a la mayoría.

Pericles, gobernador de Atenas en el siglo V a.c. fue el gran defensor de la democracia promoviendo el pluralismo, la competencia política igualitaria, respeto a las elecciones y a las mayorías.

La “democracia” a la que se refieren con frecuencia desde el presidente en turno, presidente del partido oficial, candidata oficial, senadores y diputados esbirros del régimen, es un engendro sin forma ni propósito.

No puede ser democracia el manejo de su candidata oficial desde la presidencia, con todo el apoyo oficial, usando recursos humanos del gobierno para promoción de su candidato, según informes publicados.

La igualdad de condiciones y que el pueblo decida, es una utopía en este gobierno, viendo tan solo la publicidad de la candidata oficial dos años antes de la “encuesta” de su partido, sin aclarar hasta este momento el origen de los fondos, compra de votos, acarreos masivos y con amenazas de pérdida de apoyos si no aceptan votar por el candidato oficial.

La democracia pura se enfrenta a la dosis de maldad del ser humano, pero hay que llegar a su máximo posible y evitar el cinismo de mencionar esa palabra, convencidos que no la van a cumplir.

La obsesión de mantener un poder a base del uso indebido de ese poder es lo que estamos viviendo en nuestro país. 

Por otro lado, el votante no puede dar su calificación y votar por la continuidad o rechazarla, si cree que la pensión recibida que ha sido muy favorable, es un “regalo” de López Obrador y no del gobierno federal producto de todos nuestros impuestos, y se le va a quitar si hay cambio de presidente. 

Lo que necesitamos en este tiempo es que, “Pericles nos venga a ayudar”.