Perdimos la conexión

Adriana Zapién y Valente García de Quevedo

En repetidas ocasiones les he compartido la importancia de tener o comprar un seguro que te cubra mientras viajas. Aunque muchas pólizas de gastos médicos te cubren durante el viaje por enfermedad o accidente no cubren por imprevistos no relacionados con atención médica como la perdida de vuelos. Las líneas aéreas en los últimos años han estado ofreciendo seguros por cancelación y retrasos de vuelos o perdida de equipaje porque cada vez se hace más frecuente que haya contratiempos de todo tipo que pueden ser incluso hasta por huelgas de tripulación, personal de tierra.

En lo personal a mí me gusta comprar el seguro que me cubra específicamente por el viaje y que tenga la cobertura más completa; eso significa un contrato que cubra por cancelación o interrupción de viaje, perdida de equipaje, gastos médicos por accidente o enfermedad, demora de viaje, responsabilidad civil en viajes, servicios de asistencia y hasta muerte accidental, que en el caso de que suceda este ultimo concepto el monto asegurado podrá ser reclamado por los beneficiarios que asignas al momento de contratar. 

Todos los reclamos que habíamos hecho hasta hoy del seguro de viaje eran por emergencias médicas, pero nunca lo habíamos hecho por interrupción de viaje y ahora llegó el momento de hacerlo. Resulta que el viernes pasado por el cumpleaños de Valente regresábamos de Paris con una escala de dos horas en Nueva York, en el aeropuerto John F. Kennedy; cabe mencionar que el tiempo de la escala es estipulado por la misma aerolínea y se nos hizo bastante razonable, dos horas y media considerando que traíamos equipaje de mano.

El paso por migración fluyó como en cualquier país, pero lo que no teníamos contemplado era que al salir de migración teníamos que volver a pasar el control de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA). Ahí fue donde comenzó todo nuestro problema, ya que aun cuando avisamos que teníamos un vuelo próximo no nos dejaron avanzar y perdimos la conexión. Obviamente reclamamos a la aerolínea que nos colocaran en el vuelo más próximo a San Diego, a lo que accedieron, pero con un cargo y argumentando que ellos no eran responsables por lo retrasos en los controles de TSA.

Después de cuarenta minutos discutiendo con Delta terminaron por colocarnos en un vuelo sin costo adicional con escala en Salt Lake City, pero al siguiente día y eso implicaría dormir en Nueva York, generándonos gastos que no teníamos contemplados. Entonces contactamos al seguro y levantamos una reclamación por interrupción de viaje, nos aceptaron la solicitud y les enviamos los pases de abordar, la factura del hotel, y los recibos de los taxis para tramitar el rembolso de los gastos generados por la pérdida del vuelo.

Lo que nos llamó la atención fue que no éramos los únicos que estábamos en el mostrador de Delta con el mismo problema y eso me hizo recordar que no hace mucho si tenías una conexión había personal de las aerolíneas anunciando las conexiones con la intención de que no las perdieras, abriéndote el camino hasta tu otra sala de abordaje. En esta ocasión nos los vi y parecía que no les interesaba protegernos porque ni siquiera mostraron empatía. Punto malo para Delta.

Los controles de seguridad de todos los países se han hecho cada vez más complejos, así que si no quieren perder la conexión hay que agregar por lo menos una hora adicional a las dos o tres horas requeridas antes del abordaje y nunca viajes sin tu seguro con cobertura por interrupción o cancelación.