Pedirá Capella Ibarra trato digno del Ayuntamiento a adultos mayores

Fustiga a Reglamentos Municipales por clausurar la tienda de un hombre de la tercera edad, porque no ha podido cumplir los requisitos oficiales. Fotografía: Cortesía.

Redacción/Infobaja

Tijuana.- El activista ciudadano Esteban Capella Ibarra anunció que presentará ante el Cabildo de la ciudad una petición para que el Gobierno Municipal, y concretamente la Dirección de Reglamentos Municipales, contemplen las mayores facilidades posibles para las personas de la tercera edad que buscan ser productivos a través de un pequeño negocio.

Esto luego de que personal de la dependencia municipal clausuró una tienda de abarrotes ubicada en la colonia Artesanal, propiedad del señor José Raúl García Aguilera, de 72 años, por no contar con el permiso de operación, mismo que se encuentra en estatus de prórroga, pues el propietario está reuniendo la documentación que se le solicitó, además de no contar por el momento con recursos económicos para cubrir algunos de los requisitos.

El activista social indicó que de los 1 millón 922 mil 523 habitantes de Tijuana que arrojó el censo del 2020, el 67.3 por ciento pertenece a la Población Económicamente Activa (PEA) y el 32.1% lo conforma la llamada Población No Económicamente Activa (PNEA), cifra integrada por estudiantes, personas dedicadas a las labores del hogar, jubilados y pensionados, personas con alguna limitación física o mental.

Y en ese segmento de población no activa económicamente, se encuentran las personas de la tercera edad que por determinada circunstancia no cuentan con una pensión y que buscan ganarse la vida a través de un pequeño emprendimiento, porque aparte en Bajas California 5 de cada 10 adultos mayores sufren abandono, de acuerdo a información dada a conocer en el 2015 por el Consejo Nacional de Población (Conepo).

La información, tomada del portal Uniradioinforma.com y atribuida al director en ese tiempo del Conepo, Manuel Lugo Gómez, indica que en México había para esas fechas 10.5 millones de personas mayores de 60 años, el 82% de los cuales “vive algún grado de pobreza, ya sea monetaria o alimentaria”.

Ese año, según Lugo Gómez, seis de cada diez bajacalifornianos convivían de manera regular con alguna persona de la tercera edad, proporción que sube a siete en Rosarito y baja a cinco en Tijuana.

Y a pesar de que el 42% de las personas afirman que el trato y atención que recibe este importante segmento de la población es bueno, es importante señalar que de acuerdo a la escala psicométrica internacional de Likert, en Baja California el trato recibido por los adultos mayores se ubica como ni bueno ni malo, “y está a pocas decimales de caer en el rango de malo”.