Patadas de ahogado

Por Jorge Barreto

Todos los medios de comunicación, diarios y plataformas digitales, además de la FGR y no se diga la presidente en turno, no dejan el tema de Rocha Moya ni un minuto.

Ya estuvo suave, carajo.

Sin ser investigadores de tiempo completo, nos preguntaríamos en primera instancia, la familiaridad de Rocha Moya con Ismael Zambada para poder convocarlo a una reunión en su rancho junto al hijo del Chapo Guzmán.

Fue la reunión en donde supuestamente, Zambada fue secuestrado por agentes del FBI, previa traición programada por el hijo del Chapo, que se entregó a las autoridades del vecino país.

En esa reunión mataron al ex director de la Universidad de Sinaloa, Cuén, cuyo asesinato está impune.

Ya cambien de tema, que lo atiendan las autoridades correspondientes, ya que si hicieran una encuesta preguntando si aceptaríamos la ayuda de nuestro vecino para restaurar la tranquilidad en nuestras ciudades, la aceptación sería numerosa.

El problema es que a más de la mitad de los mexicanos les vale un cacahuate lo que pasa en su país, recibiendo su pensión o luchando por la comida del día, que es lo único que importa.

Esa es nuestra triste realidad y es la razón del triunfo de Morena, ya que la gente pensante de nuestro país no es muy numerosa, y en donde bastantes personas preparadas se han vuelto chairos de corazón, contagiados por esta enfermedad mental.

Por favor, ya dejen de estar inventando pretextos para pelear con nuestro vecino, usándolos como distractores, en lugar de fortalecer nuestras relaciones, que, tradicionalmente no han sido fáciles.

Tal parece que las últimas acciones del gobierno por defender a Rocha Moya no son más que, “patadas de ahogado”.