Para no creerse

Por Dante Lazcano

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Si a usted le hubieran dicho antes que iniciara la pretemporada de los Cargadores de San Diego que en algún momento de la campaña podrían tener marca de 5-1, ubicarse dentro de los diez mejores en prácticamente todos los apartados estadísticos de la liga, ser el único equipo invicto de la Conferencia Americana y que sería el primero en darle una repasada a los campeones Halcones Marinos de Seattle ¿lo hubiera creído?

Yo sé cuál hubiera sido su respuesta, porque también hubiera sido la mía.

Aunque los del rayo no han ganado nada, creo que hoy más que nunca es necesario recordar la tan acuñada frase popular que dice que la victoria tiene muchos padres pero la derrota es huérfana.

Por todas partes se ha cuestionado si lo que el equipo del rayo ha hecho en estas semanas es real, ahora imagínense si hubieran perdido ante los Malosos, panorama que no estuvo lejos de suceder pues recuerde amigo lector que el futbol americano es un deporte tan preciso y exacto que unos centímetros antes o después de lanzar el balón hacen la diferencia entre tener un quinto triunfo o seguir siendo el hazmerreír de la liga.

Los Raiders no estaban mancos y prueba de ello fue que sólo han permitido tres capturas de pasador, el domingo se las ingeniaron para meterle cuatro pases de anotación a la tercer mejor defensiva contra el pase, la de los Chargers, además, anduvieron muy por encima del 50% en el tema de las conversiones de terceras oportunidades.

Pero al final, tengo que reconocerlo, el equipo encontró el camino para ganar, mismo que por cierto no fue de la mano de Philip Rivers, pues las últimas tres jugadas fueron corridas del novato Branden Oliver.

Y es que con un juego en el que los errores mentales estuvieron a la orden como un castigo que le negó un gol de campo de 54 yardas a Nick Novak o que prácticamente a medio campo Eric Weddle cambiara la orden de despejar y buscar una conversión de cuarta oportunidad en una jugada sorpresa y no la hicieran, además de casi 100 yardas de castigos y pese a ello salirse con el triunfo, sólo habla que el equipo ha entendido que no importa cómo se gane, sino ganar los partidos a cualquier costo.

San Diego se encuentra quizá en lo más complicado del rol de juegos pues a partir del encuentro en el que superaron a los Raiders, serán once días en los que se medirán a los otros dos equipos de división como Kansas City aquí este domingo, encuentro en el que vestirán el uniforme alterno, y a media semana viajarán a Denver para chocar con los Broncos.

No se ha ganado nada en termino de campeonatos, sin embargo si algo ha ganado este equipo en el vestidor es confianza y eso ya los tiene ubicados como un rival a vencer y como todos lo sabemos, si se quiere mantener en postemporada el grupo debe entender que esta se gana dominando la división.