Para directivos en educación superior

Por Maru Lozano Carbonell

Laura Lewin, de Argentina, es autora de varios libros, oradora TEDx, formadora docente, consultora de instituciones educativas y capacitadora internacional que en exclusiva honra a Infobaja con esta entrevista para nuestros directores y coordinadores escolares.

Hay un campo qué tiene un vacío muy fértil que es el de los catedráticos en universidades puesto que muchos de ellos no son docentes pero tienen toda la sabiduría de la asignatura que imparten, lo que ahora está faltando es esa pedagogía para ser mejores docentes y que se generen también mejores alumnos.  ¿Cómo pasar el buen ánimo entonces?

Laura dice que muchas veces el directivo sobredimensiona un sueño y subestima al equipo y la realidad es que un gran sueño con un mal equipo es una verdadera pesadilla, por lo que es muy importante el clima institucional y promover un ambiente positivo y sano. ¡Es una de las funciones más relevantes de un director!  Un clima negativo genera barreras que afectan el desempeño de sus docentes. Es que si no se promueve un entorno seguro, se rompe el compromiso y al revés, cuando nos abrimos y nos acercamos, podemos entonces hacer magia para dar lo mejor que tenemos. 

Ante la pregunta de ¿cómo motivar? Laura Lewin dice que en realidad no se puede motivar a nadie porque no le corresponde a un director incitar, la motivación nace de cada uno por el trabajo que hace; pero lo que sí puede y debe hacer el directivo es generar las condiciones que estimulen.  Además de la motivación intrínseca y extrínseca, hay un tercer factor motivacional que tiene que ver con la gratificación por la dignidad. Es decir, realizar una labor gratificante donde se ponga a los docentes en donde puedan brillar, sacarlos de la zona de confort pero jamás sacarlos de su zona de fortalezas.

La experta en consultoría educativa dice que la “alfabetización académica” es vital, esto es enseñarle al alumno el oficio de ser alumnos. Esto significa que ellos querrán estar hablando con sus compañeros, estar en sus celulares en lugar de escuchar al docente porque simplemente la clase no es interesante ni relevante.

¿Cómo lograr el aliciente? Combinando lo que para el docente es “importante enseñar” con lo que al alumno “le atrae”; involucrar al alumno cognitiva y emocionalmente. La universidad es el medio para que luego puedan tener una mejor vida, por lo que es importante generar la autonomía capitalizando saberes, saliendo el docente de escena para pasar el reflector al aprendizaje.

¿Qué debe instruir el directivo cuando el docente refiere alumnos que prefieren ser nombrados de manera distinta a la oficialmente puesta en listas? Laura comenta que todo esto es nuevo para nosotros pero para las nuevas generaciones es algo natural. Vamos para la inclusión y la aceptación, se tiene que pensar que el docente es responsable de no juzgar al otro y permitirle ser. Excelente que a inicios de ciclo se impartan charlas sobre empatía y pedir al alumno que exprese cómo le gustaría ser nombrado, sin mayor problema.

El asunto está en que el directivo genere un entorno donde todos puedan aprender y trabajar sintiéndose a gusto. Si son respetados tendremos garantizado su mayor potencial y seguro florecerán. ¡Que surja una sana convivencia!

Esta es la primera de dos entregas, espera las recomendaciones específicas de libros que Laura nos compartirá. ¡Hasta la próxima semana!

(Continuará en la siguiente semana)