Panorama 2021

Por Juan Manuel Hernández Niebla

“El hombre se descubre cuando se mide contra un obstáculo”

Anthony Saint Exupery

En el 2021 se estará definiendo el porvenir de México a través de tres grandes ejes: Salud, Economía y Política.

En salud, tras el repunte de una epidemia que nunca fue controlada y que está rebasando el peor de los escenarios, el gobierno se estará jugando su última carta en el suministrar eficientemente la vacuna a toda la población.

Con la crisis sanitaria fuera de control, la administración de la vacuna jugará un papel fundamental en el ánimo social de cara a las elecciones en junio de 2021.

En economía, después de una caída récord en la actividad económica durante 2020 de alrededor del 8.9%, donde se perdieron casi 650 mil empleos, 277 mil de estos sólo en diciembre, el 2021 deja entrever una recuperación lenta para ese y los próximos años, un deterioro sistemático de las finanzas gubernamentales, y la posible perdida del grado de inversión del país.

Dadas estas condiciones, la inversión seguirá limitada por el poco gasto del gobierno, una perspectiva de crecimiento lento, y el deterioro del clima de inversión.

Adicionalmente, las presiones económicas que sufren familias y empresas, aumentaran la morosidad en los pagos de deuda, afectando por consecuencia al sistema financiero mexicano.

En medio de economía y política, la llegada de un nuevo presidente en EU anticipa un cambio en la relación con México, donde el principal reto será “enganchar” la economía mexicana al del ya de por sí resentido socio y vecino norteamericano.

Los temas a resolver van desde migración, la contención conjunta de la pandemia, la reactivación de ambas economías, y la inseguridad en temas como el combate al crimen, el tráfico de armas, y el lavado de dinero. Otro tema pendiente es resolver la polémica generada por los recientes cambios en las reglas del juego por parte de México en temas de inversión y energía, así como la armonización de las leyes laborales mexicanas.

Siendo que del nuevo entendimiento binacional depende grandemente el rescate de nuestra economía, la eliminación por parte de México de la subsecretaria para América del Norte, y el cambio de embajador de México en EU, pudieran complicar aún más estas relaciones.

Finalmente, tendremos en junio el proceso electoral más grande de la historia, donde varios partidos políticos, con diversas ideologías, intentan aliarse para competir en contra del partido en el poder.

En el entendido que aquel partido que pierda su registro no podrá participar en la elección presidencial del 2024, el proceso definirá un intento de generar los contrapesos necesarios para sobre guardar la democracia en el país.

Sin mucha credibilidad y calidad moral de los partidos aliancistas, sólo la participación de la sociedad civil con ellos podrá incrementar la posibilidad de victoria, entendiendo que estos partidos deberán poner los intereses comunitarios por arriba de sus aspiraciones e intereses personales, algo que se antoja muy complicado.

Se anticipa un proceso electoral difícil y accidentado, donde se estará jugando la mitad del poder político del país, organizado por un instituto que ha sido víctima de constantes ataques del gobierno actual, y un tribunal electoral hundido en el desprestigio.

Cuanto ocurra en los temas antes mencionados, sobre todo durante el primer semestre del año, definirá el resto del sexenio y el futuro de los mexicanos.

Los partidos corruptos del pasado contra el partido en el poder que no ha sabido cumplirle a los mexicanos.