¡Palmas y aplausos!

Por José Cervantes Govea

 

“Todo en el Estado, nada contra el Estado, nada fuera del Estado”. Benito Mussolini

El fascismo tuvo su mayor auge durante los años 30 del siglo pasado. Es una política totalitaria-autoritaria que interviene en todos los aspectos de la vida nacional y se afirma en la dependencia de los individuos respecto al Estado, cuya ”realización” sólo es posible por sus vínculos con el gobierno, pero no admite ni reconoce derechos individuales ni colectivos.

Luego se transformó en una ideología política  fundamentada en el corporativismo, que exalta al Estado frente al individuo.

Suprime la discrepancia política y concibe la idea de partido único y el centralismo gubernamental. Difunde un ideal utópico de sociedad perfecta, denominada cuerpo social, formado por organizaciones y representantes designados, sumisos y controlados el gobierno. Cualquier idea emanada del jefe es un dogma indiscutible, y una directriz a seguir ciegamente,  que no puede ser sometida a análisis. Compra y utiliza demagógicamente  los medios de comunicación para enaltecer al dictador que concentra todo el poder del Estado. 

Incorpora o segrega a la población no por su calidad sino por su afinidad, simpatía y pertenencia al partido oficial.  Aprovecha  las necesidades de la población para sumarlos mediante la propaganda sofista  y la dádiva, o los violenta y reprime con sentimientos  de miedo y frustración colectiva  para polarizarlos y enfrentarlos entre sí o contra un enemigo común real o imaginario, interior o exterior, voluntariamente, subliminalmente o por la fuerza. Manipula el sistema educativo y los mecanismos sociales para viciar y desvirtuar la voluntad colectiva y desarrollar una ficticia oclocracia que constituye la fuente de seudoliderazgo y  seudolegitimidad del caudillo-dictador.

Es expansionista, militarista y promotor de un exacerbado falso nacionalismo que identifica Tierra, Pueblo y Estado con el partido y su líder. Es un sistema político que trata de unificar a una sociedad en crisis dentro de una dimensión dinámica y trágica promoviendo la movilización de masas mediante la confusión de las reivindicaciones sociales con las nacionales.

Rechaza la tradición racionalista y adopta posturas de desconfianza en la razón y exaltación de los elementos irracionales de la conducta, los sentimientos intensos y el fanatismo. Desinforma y engaña cínicamente a la población, simplificando, propagando y repitiendo incansablemente un número limitado de mensajes e ideas, desde diferentes perspectivas, que siempre convergen sobre un mismo concepto. Una de sus premisas es que “Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad”.

En México Plutarco Elías Calles simpatizó con el fascismo-nazismo y con su representante, la Unión Nacional Sinarquista. Eso explica porque en 1929 los militares,  encabezados por el “Jefe Máximo de la Revolución”, fundaron un partido hegemónico, diseñaron un programa social, económico y político que creo un hibrido Estado fascista-capitalista que se adueñó del territorio y nación mexicanos.

En 1938 expropió el petróleo y desde entonces repite que el petróleo es “nuestro”. Ahora mismo el precio del petróleo está a la baja, el gobierno compra al extranjero gasolina a $8 pesos el litro que nos vende a $14…….. ¡Palmas y Aplausos!

 

* Contador Público egresado de la U.A.B.C. y Abogado egresado de UNIVER Tijuana. Acepta comentarios a jocegovea@yahoo.com