Otro elefante blanco

Por El Informante

Otro elefante blanco

Más allá de filias y fobias políticas, la administración siguiente tendrá que entrarle al toro por los cuernos en añejos problemas urbanos que parecen destinados a reciclarse cada trienio. El transporte es uno de ellos y ciertamente uno que cada vez más frustra a los tijuanenses.

La muerte oficial del Sistema Integral de Transporte de Tijuana pone a la siguiente administración en un predicamento. ¿Qué hacer? ¿Dejarlo morir o revivirlo con su estructura defectuosa? Lo que prometía ser el inicio de un proyecto que pudiera finalmente ofrecer a los tijuanenses una opción de transporte público de un nivel digno luce ahora con terminales abandonadas y, nos vamos enterando, finanzas que lo han llevado a la quiebra.

Este tema del transporte público es ya viejísimo. Por lo menos desde la administración de Héctor Osuna Jaime, allá a inicios de los años noventa, se estudiaba seriamente la posibilidad de darle a Tijuana una opción de transporte público masivo moderno. Pero nada se concretó, en gran parte ante la franca oposición de los gremios transportistas.

Y cuando finalmente parecía que comenzaba a actuarse sobre algo concreto, el proyecto se caía con la siguiente administración municipal. Cuestión de recordar que al final de su trienio en 2004, Jesús González Reyes empezó a colocar en las principales avenidas de la ciudad las boyas viales que marcarían el carril exclusivo para los autobuses del nuevo sistema de transporte. Apenas llegando a la alcaldía, Jorge Hank Rhon las mandó quitar de inmediato y puso a funcionar su propio sistema de transporte, la ruta troncal de autobuses rojos que al final acabó siendo un fracaso rotundo y no tuvo continuidad con Jorge Ramos.

Su sucesor, Jorge Astiazarán, intentó revivir la ruta troncal, dando lugar al actual sistema que nunca pudo funcionar del todo y que  hoy parece firmar su acta de defunción.

¿Qué hará Arturo González Cruz? ¿Tratar de llegar a un acuerdo con la empresa Sittsa y revivir al muerto? Hasta ahora el sistema simplemente no prende y no tiene ni siquiera la quinta parte del número de usuarios que estimaban. Los que le saben a la ingeniería de transporte dicen que el sistema viene mal planeado de origen.

La pregunta es: si este sistema es definitivamente abortado, ¿qué pasará con las estaciones de abordaje? ¿Necesita la ciudad más elefantes blancos que entorpezcan el tráfico?

Si hablamos de un cada vez mayor congestionamiento en las vialidades locales, la falta de un transporte público a la altura de una ciudad como Tijuana seguramente es el meollo del problema. Ante el deficiente y caro servicio que se ofrece, varios tijuanenses recurren a autos irregulares para movilizarse, aumentando el tráfico con estos vehículos que no deberían estar circulando. Por otro lado, la venta indiscriminada de placas de transporte público hace más atractivo el uso de más vehículos con pocos pasajeros que de un sistema eficiente que mueva a varias decenas de personas en cada unidad.

El efecto Rosario

El tema de moda a nivel nacional es la detención de Rosario Robles y los implicados en la llamada “estafa maestra”. Para no quedarse fuera de la jugada, el súper delegado federal en BC, Jesús Ruiz Uribe, ha arrojado su lupa y su red sobre la antigua delegación de Sedesol en la entidad solo para concluir que aquí también hay cuentas mochas, aunque hasta ahora no hayan aparecido las impresionantes cantidades de seis ceros que se le imputan a la Chayo.

Según Ruiz Uribe, han detectado al menos ocho expedientes con irregularidades en la entrega de recursos a organizaciones de la sociedad civil y también en  el programa Empleo Temporal. Al parecer, el dinero que en teoría se destinaba a pagar a trabajadores temporales que laboraban en  algunas obras comunitarias, ha ido a parar a otros bolsillos.

Hasta ahora no hay nada muy firme y a ojo de buen cubero huele a llamarada de petate sin mucha sustancia para hacer incendio, pero nunca se sabe. Habrá que estar pendientes y afinar la lupa.

Cambia discurso Kiko

En un evidente y muy notorio cambio de discurso, el gobernador, Francisco “Kiko” Vega de Lamadrid, ayer miércoles giró el sentido de su discurso sobre no publicar en el Periódico Oficial del Estado de Baja California, la reforma a la Constitución estatal sobre la ampliación de dos a cinco años a la gubernatura, lo que hace justo un mes aprobaron los hoy ex diputados estatales, y que ha generado mucho ruido hasta la fecha a nivel regional y nacional.

Ahora, Vega de Lamadrid afirma que está “ansioso” y en espera de que la XXIII Legislatura se la envíe para publicarla, con el agregado que lo hará aunque no está de acuerdo con la misma. Con dicha medida se abrirá la puerta para que organizaciones ciudadanas y partidos políticos puedan presentar de manera oficial las impugnaciones que han anunciado para así poder revertirla.

Cosas de la política, pues, aunque a decir de algunos analistas y observadores, lo que Kiko quiere es demostrar que el actual Congreso del Estado avala lo que hicieron 21 exlegisladores, quienes han sido descalificados, algunos expulsados de sus partidos, y la mayoría se retiraron como suele decirse, “con la cola entre las patas”.

Y ya que hablamos de los exdiputados, ahora varios de ellos son oficialmente expanistas. En días pasados, la Comisión de Orden y Disciplina Intrapartidista del Consejo Nacional del PAN votó por expulsar a José Félix Arango Pérez, Iraís Vázquez, Raúl Castañeda Pomposo, Ignacio García Dworak, Sergio Tolento, Carlos Torres y Alfa Peñaloza, todos ellos legisladores que votaron a favor de la ampliación de la gubernatura. No satisfechos, en el PAN también sacaron a la todavía presidenta municipal de Playas de Rosarito, Mirna Rincón, además del síndico de dicho municipio, Miguel Ángel Vila Ruiz.

Convoca a sector cultural

Quien no quiere perder tiempo y ha puesto desde ahora a girar el engranaje es el próximo secretario estatal de Cultura, Pedro Ochoa Palacio. Esta semana empezó a coordinar una serie de reuniones con artistas, creadores y promotores culturales de toda la entidad que han tenido muy buena convocatoria.

La idea es consultar al sector cultural sobre sus ideas, proyectos e inquietudes para integrarlas al programa de trabajo, lo cual es un excelente comienzo pues la intención es crear una dependencia plural e incluyente.

En un entorno donde sobran noticias de recortes, adelgazamientos y cinturón apretado, al menos en lo que a cultura respecta parece haber buenas nuevas.

La elevación al rango de Secretaría permite augurar mejores tiempos, tal vez más presupuesto y capacidad de encausar proyectos sustanciales a mediano y largo plazo. La realidad es que en el último sexenio el Instituto de Cultura de Baja California pasó casi desapercibido entre tanto recorte, así que el primer paso será lograr que el Gobierno estatal vuelva a figurar en el plano cultural y la mejor receta es trabajar de la mano con los creadores.

Pedro Ochoa es un profesional que le entiende al derecho y al revés al tema cultural y trabajará con mucha de la gente que integró su equipo en el Cecut. Los pronósticos son buenos. Ojalá que lo dejen trabajar, que de verdad haya recursos y que la elevación a rango de Secretaría no se quede nada más en el membrete. Por lo pronto están comenzando por buen camino.

¿Siguiente en el IMAC?

Suena fuerte el rumor de que la coreógrafa Minerva Tapia será la próxima titular del Instituto Municipal de Arte y Cultura. Fundadora de la compañía de danza que lleva su nombre, cuenta con una gran preparación en diversos aspectos de esta disciplina, con estudios en diversos países. Si efectivamente ella será la persona encargada de la cultura en la administración de Arturo González Cruz, deberá también demostrar que puede manejar dicha institución municipal.

Rosarito Art Fest vive

Se necesitó de un esfuerzo titánico y de grandes amigos de la cultura, pero el 31 de agosto y 1 de septiembre el Rosarito Art Fest celebrará sus primeros diez años, ahora en una nueva sede: el Puerto Nuevo Baja Hotel & Villas. Por diversas causas, este importante festival lucía incierto para la edición 2019, especialmente luego de que tradicionalmente se llevaba a cabo en el mes de mayo. Evidentemente sabe moverse Benito del Águila, fundador del Rosarito Art Fest, pues una vez ha logrado sortear los obstáculos, para beneplácito de los artistas participantes y la comunidad que acude a este gran evento.