Optimista/Realista

Por Juan José Alonso Llera

“La diferencia fundamental entre un realista y un optimista, es que el primero sabe cuál es su potencial, y el segundo sabe que no sabe cuál es su potencial.”

No hay una fórmula mágica que garantice el éxito en ningún aspecto de tu vida, de hecho haciendo las cosas bien puedes llegar a minimizar el grado de fracaso, que dicho sea de paso no es lo mismo fracasar para aprender, que fracasar y quedarte fracasado.

Hay un sinfín de cosas que puedes hacer para buscar el éxito en la empresa o más allá, en tu vida, pero repito no hay garantías y el camino nunca será fácil, aunque estés medianamente preparado.

¿Qué personalidad hay que tener para ser un triunfador? Lo más lógico sería pensar en alguien emprendedor, y positivo, ¿no? La realidad es algo similar a esta pregunta, también es necesario un punto pesimista en el asunto para poder llegar lejos.

Al menos eso recoge una reciente investigación, donde se afirma que los optimistas-realistas son los que llegan a tener éxito. Es decir, se necesitan las perspectivas positivas de un optimista junto a las perspectivas realistas (mantener los pies en la tierra y ver las cosas como son) que tienen los pesimistas. En conclusión, querer llegar lejos sin idealizar las cosas.

Si lo piensas a fondo es perfecto, como bien explica una investigadora de psicología organizacional, la combinación de optimismo y realismo obtiene lo mejor de ambos mundos: realismo para un mejor desempeño del trabajo pero optimismo para no acabar siendo infelices con el.

Los optimistas valoran más los pensamientos que los hacen sentir mejor acerca de sí mismos, mientras que los pesimistas tienen una visión mucho más realista del mundo que les rodea. Pero esta visión tan veraz de nuestra realidad puede ser incluso perjudicial, pues los individuos pesimistas tienen tendencia a la depresión. Por ello los optimistas tienden a vivir más tiempo y de forma más saludable, en general. Los optimistas/realistas asumen que en la vida existe la suerte y la sabiduría, que casi cualquier situación negativa puede, o bien amargarnos y dejarnos frustrados y limitados o bien podemos sacarle alguna enseñanza que nos beneficie y podamos así “darle la vuelta a la situación”. Esa capacidad de dar la vuelta a las cosas es lo que convierte a los optimistas/realistas en genios y dueños de sus vidas. En vez de esperar que la vida, el universo, tus padres o el estado cuiden de ti “por que tienes derecho”.

Sin duda alguna hay que prepararse para este mundo disruptivo total, pero hay que hacer énfasis  en que el valor de una persona según Victor Kuppers se cumple con la siguiente ecuación:

V=(C+H)*A, donde, C=Conocimientos, H=Habilidades, A=Actitud, entendiendo que conocimientos y habilidades, suman, pero lo que multiplica el valor, es la manera de ser de la persona (optimista/realista), al final del día todo importa, pero importa mas lo buenas personas que somos. Así que es muy bueno saber y ser competente, pero la manera la actitud es lo que saca el barco adelante. En resumen, prepárate y compite, pero nunca dejes de ser la mejor persona que puedas ser: ¡Sal y consigue por tus medios lo que deseas!