Ofrecerán cibercharla sobre los cucapá de BC y los caiçaras en Brasil

Los cucapá, uno de los cinco pueblos originarios de Baja California, al igual que son pueblos pescadores. Fotografía: Cortesía

Redacción/Infobaja

Tijuana.- Algunos paralelismos entre dos comunidades de pescadores de pueblos originarios de Latinoamérica serán analizados en la conferencia mensual “Iraís Piñón” que organiza el Centro Cultural Tijuana (Cecut).

“Miradas cruzadas sobre territorio y Áreas Naturales Protegidas: Los cucapá en México y los caiçaras en Brasil” es el título de la charla que ofrecerá Berenice Morales Aguilar, académica del Instituto de Investigaciones Antropológicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (IIA-UNAM).

La plática que impartirá la catedrática este miércoles 21 de octubre a las 18:00 horas (tiempo del Pacífico) a través de la cuenta de Facebook cecut.mx, se deriva de su actual investigación posdoctoral en la que aborda la concepción de la muerte entre el grupo indígena cucapá, en correlación con las problemáticas de precarización del empleo, la marginación social, la fragmentación social y la violencia regional.

Esta conferencista se enfocará en analizar la transposición de diversas políticas de conservación de la biodiversidad que comparten las comunidades pesqueras indígenas cucapá de El Mayor, en Baja California, con los caiçaras en Vila de Aventureiro, Río de Janeiro, Brasil.

La disertación de Morales Aguilar, doctora en Antropología por la Universidad de Estadual de Campinas en Brasil, también tiene por objeto hacer visibles algunos de los efectos sociales que estas prácticas conllevan para estos dos pueblos apartados entre sí por 9 mil 959 kilómetros de distancia.

Según explica la académica, quien realizó una estancia de investigación en El Colegio de la Frontera Norte en Tijuana en 2017, “ambos asentamientos construyen la territorialidad a partir del conflicto y la negociación que hay con las miradas internas y externas.

“Ambos sistemas de producción están vinculados al mercado capitalista aunque funcionan bajo una lógica y organización muy distinta a la pesca industrial”, asegura Morales Aguilar, quien colaboró 6 años como investigadora en el equipo Sierra Otomí Tepehua/Valle del Mezquital, del Programa Nacional de Etnografía de las Regiones Indígenas de México del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Para esta profesora de Antropología en la ENAH (Escuela Nacional de Antropología e Historia), “la pesca en ambas comunidades surge como una actividad que satisface las necesidades de autoconsumo y reproducción de las unidades familiares, pero la misma lógica capitalista los ha empujado a integrar otro tipo de organización que les permita sobrevivir en los mercados globales”.

Los pescadores cucapás y caiçara resisten para permanecer en su territorio a pesar de no contar con una representatividad efectiva en las instituciones encargadas de formular e instrumentar las políticas de conservación, según plantea la investigadora.