Ofrecen conferencia sobre Enrique Bordes Mangel

Izquierda: El historiador José Gabriel Rivera frente a una imagen de Enrique Bordes Mangel; derecha: otra imagen de este personaje. Fotografías: Cortesía

A las 18:00 horas de hoy martes 15 de enero, el historiador José Gabriel Rivera Delgado ofrecerá la conferencia “Enrique Bordes Mangel: Un ilustre personaje de la historia nacional y regional”, en el Auditorio Arturo Pompa Ibarra de la Sociedad de Historia de Tijuana.

La dirección es Ermita Norte número 3801, colonia Corona del Rosal, en la delegación La Mesa.

A continuación, un texto del conferencista sobre este personaje:

Enrique Bordes Mangel: un personaje de la historia nacional y local

Por José Gabriel Rivera Delgado, Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística Correspondiente Tijuana

Tijuana.- Esta brevísima semblanza biográfica es un recuento de la vida, obra y legado de uno de los personajes más interesantes de la historia de Tijuana, pero también con un sobresaliente papel del desarrollo histórico de nuestro país y de una de las etapas más coyunturales del México del siglo XX como lo fue la Revolución Mexicana y a uno de sus actores protagónicos más importantes como fue don Enrique Bordes Mangel.

Bordes Mangel fue una figura preponderante de la vida política del país en las primeras tres décadas del siglo pasado. Hablar de Enrique Bordes Mangel es tratar de uno de los más fieles vanguardistas de la democracia mexicana promovida en 1910. Por su trayectoria se sabe que siempre se caracterizó por ser un orador fogoso, encendido y agresivo que denunció siempre las injusticias sociales y fiel a sus convicciones estuvo en constante desacuerdo con las imposiciones que iban contra los principios revolucionarios como la reelección de un individuo en el poder político.

Sin duda alguna, Enrique Bordes Mangel fue uno de los personajes más respetables de la Revolución Mexicana ya que fue unos de sus precursores al demostrar su elevada inspiración política participando activamente en los inicios del antireeleccionismo en la República Mexicana.

Se caracterizó por ser un hombre intelectual, menos de armas y más de ideas, de acción parlamentaria, de gran facilidad de palabra, además de bien preparado y muy combativo de fuerte carácter, que lo llevó a tener fuertes desacuerdos y desencuentros con diversas personalidades de la época, entre ellas con el mismo Madero, con Venustiano Carranza, Plutarco Elías Calles y Álvaro Obregón.

Bordes Mangel nació en Guanajuato, Guanajuato, el día 9 de junio de 1886, siendo su padre de origen francés y su madre de nacionalidad chilena. En Ciudad de México, contrajo matrimonio con la Enriqueta Cervantes con quien procreó a sus hijos: Adela, Rafael Enrique, Enriqueta Diana y Juan. A lo largo de sus fructíferos 49 años de edad tuvo una intensa actividad política y una álgida vida que lo llevó a vivir desde muy joven en diversas partes del país, pero siempre defendiendo sus principios ideológicos.

En los primeros años del siglo XX, realizó estudios de Derecho, así como en el Colegio Militar, donde no terminó para iniciar sus primeras actividades en contra del régimen porfirista, editando un periódico crítico al sistema en Torreón, Coahuila en 1908.

Para 1910, con 24 años de edad, ya era un integrante importante del Partido Nacional Democrático, en el cual participó activamente en la Convención Nacional Antirreelecionista promovida por Madero y efectuada en la Ciudad de México, en abril de ese histórico año de 1910. Ahí, frente a la Asamblea con los 120 delegados representantes de todas las entidades del país, tuvo las agallas de estar en contra de la postulación de la candidatura a la presidencia de la República del propio Francisco I. Madero, entonces principal figura de oposición al gobierno de Porfirio Díaz, proponiendo Bordes Mangel a otro personaje político de la época, el ingeniero Toribio Esquivel Obregón.

El 14 de julio de 1910, al lado de Cándido Aguilar, proclamó el Plan de San Ricardo, levantándose en armas en Atoyac, Veracruz, por lo que además de sus acciones anteriores se le considera uno de los precursores de la Revolución Mexicana.

Así fue que como antirreeleccionista tuvo una intensa actividad política en ese 1910, siendo perseguido y encarcelado por el gobierno porfirista, lo que lo obligó a buscar refugio temporal en San Antonio, Texas. Ahí entró en contacto directo con Madero, quien, por cierto, también se encontraba refugiado en esa población estadounidense, uniéndole desde entonces, una gran amistad y respeto mutuo. Esta relación, le permitió a Bordes Mangel junto con otros destacados intelectuales, periodistas y oradores como Roque Estrada, Federico González Garza y Juan Sánchez Azcona, a participar a solicitud expresa de Madero, en la redacción del Plan de San Luis Potosí, documento que sería el sustento político con el que se iniciaría la Revolución Mexicana el 20 de noviembre de 1910.

Una vez triunfado el movimiento revolucionario, se desempeñó en diversos cargos públicos como oficial mayor y secretario general de gobierno en el Distrito Federal (1911-1912), secretario general del Gobierno de Hidalgo (1914), diputado al Congreso Federal (1912-1913), (1920-1922) y (1926-1927) y Embajador en Honduras y El Salvador (1922-1926).

Ante la reelección de Obregón en 1927 y siendo dirigente del Partido Nacional Antireeleccionista, se manifestó decididamente en contra de la candidatura de Obregón y apoyó a la postulación del Gral. Arnulfo R. Gómez, por lo que tuvo que abandonar el país, refugiándose en Los Ángeles, California. De ahí, volvió al país en 1930, únicamente cuando el presidente de la República, Pascual Ortiz Rubio, le ofreció las seguridades de respeto a su persona. Se instaló en Tijuana, donde inmediatamente cultivó la amistad, el reconocimiento y el respeto de antiguos moradores de nuestra frontera como Joaquín Aguilar Robles, Guillermo Caballero Sosa, Rubén D. Luna, Enrique Mérida y Ramón G. Pavón.

Sus marcados antecedentes señalados anteriormente: calidad intelectual, trayectoria política, sus conocimientos sobre la Revolución Mexicana y sobre todo, su fogosa y conceptual oratoria, lo llevaron a ser partícipe de los actos cívicos y culturales de la Tijuana de 1930 a 1935, siendo el “orador oficial” en los aniversarios de las Fiestas Patrias, Revolución Mexicana, Día del Trabajo y Batalla de Puebla, por nombrar algunas, en lugares tan simbólicos de la ciudad como el Parque Teniente Guerrero y Teatro Zaragoza.

Lamentablemente después de sufrir una larga enfermedad relacionada con el estómago, falleció es esta ciudad de Tijuana, el día 3 de abril de 1935 ydepositado sus restos el día 4 de abril, en la tumba hoy marcada con el número 3262, en el Panteón Municipal Número 1, de la Colonia Castillo.

Sin duda aquí en Tijuana Enrique Bordes Mangel dejó una huella importante como periodista, funcionario y orador, pero nos heredó a los mexicanos esos principios libertarios y democráticos que a 83 años de su muerte y 108 del inicio de la Revolución Mexicana, todavía están pendientes por realizarse plenamente como él y muchos otros los proyectaron para un México mejor. De ahí la importancia no sólo de recordarlo, sino rescatarlo del olvido, redimensionar su figura y sus contribuciones a la historia nacional y darlo a conocer su vida a las nuevas generaciones de tijuanenses.

Para finalizar se transcriben las palabras de uno de sus contemporáneos, Juan Sánchez Azcona, quien escribió en 1935, con motivo de su muerte: “Enrique Bordes Mangel ha muerto olvidado por la Revolución a la que no faltó nunca desde que fuera uno de los autores del Plan de San Luis Potosí, de ese lábaro original que ha sido el único que, en un momento dado, momento de entusiasmo,  de abnegación y de sacrificio, cobijo a todos los revolucionarios, sin facciones ni personalismos…Pero es preciso que al escribirse en definitiva la Historia de la Revolución , el nombre de Enrique Bordes Mangel no pase al olvido, porque fue uno de sus más esforzados paladines en la época más peligrosa y aciaga”.