Obstaculiza Aduana mayores donativos alimentarios

Tijuana.- Cientos de toneladas de comida que son donadas por organizaciones de Estados Unidos a asociaciones civiles de esta frontera no pueden llegar debido a que tienen que ser importadas con restricciones por Aduanas, aplicando condiciones similares a las de franquicia fronteriza.

 

Adolfo Delgado, director de Bibliotecas Hermanas -una organización que ha incursionado en la parte alimentaria- señaló que es necesario sentar a Gobiernos, Aduanas del SAT y las OSC para tener un mejor procedimiento al traer las donaciones.

También urgió a los legisladores de Baja California en el Congreso de la Unión para que modifiquen el marco legal y puedan ingresar de manera directa las donaciones a la frontera bajo un esquema hecho a la medida.

Recordó que la belga Johanne Godín, fundadora de Bibliotecas Hermanas, vino a Tijuana en el 2003 para hacer una investigación para Unesco y para su tesis sobre la situación de las escuelas y las bibliotecas.

A raíz de su investigación ella forma la asociación civil con el propósito de mejorar las bibliotecas, tanto en entrenamiento, como en mobiliario, pero en el 2009 después de visitar la Casa Hogar Eunime en Tijuana decide entrar a la parte alimentaria.

Para el 2012 encuentran que la situación es crítica, porque no solamente se requieren unas cuantas despensas para una casa hogar, sino que el problema se repite en muchas otras de de la ciudad.

Entonces crean el Programa Comunitario de Bibliotecas Hermanas y en el 2013 empiezan a conocer a otras organizaciones que ya trabajan en el tema alimentario y realizan un encuentro transfronterizo en San Diego.

“Permite que las organizaciones que manejan alimento se unan en un Comité Binacional Contra el Hambre y empieza a ver el mecanismo para facilitar el cruce de las donaciones”, expuso.

 

La nutrición

Alejandra Lugo es la coordinadora del Comité Binacional, y apoyada por estudiantes de Nutrición y Gastronomía de la Universidad de Point Loma y la Universidad de Estudios Avanzados Campus Tijuana, están atendiendo no sólo el ingreso de las donaciones, sino que realmente existan beneficios en la salud de los destinatarios para lo que comenzarán con un plan piloto en tres casas hogares.

Entre las principales donaciones son bolsas de arroz con soya vitaminadas de “Feed my starving children”, que son entregadas por la estadounidense Hilarious Givers. También entregas de pan integral y de frutas.

Adolfo Delgado recordó que en el caso de Tijuana ya realizaron donaciones para casas hogar a través del gobierno de Jorge Astiazarán Orcí el 3 de junio y para el 8 de julio se tiene contemplada la firma de un convenio para poder apoyar en el tema de alimento, haciendo entrega de 3 toneladas.

 

Descoordinación

El tema es el derecho a la alimentación que tienen los niños, pero “el grito, la petición de todas las OSC de Estados Unidos y de aquí, es ayúdenos con la Aduana”, dijo Adolfo Delgado.

Explicó que entienden que la Aduana se rige bajo el régimen de normas y leyes que se deben de cumplir, pero no ha habido un diálogo de ésta con las agencias de Gobierno y las OSC.

“Un diálogo donde se transparenten las donaciones”, expuso.

Dijo que a pesar de que el presidente de México, Enrique Peña Nieto, tiene una Cruzada Nacional contra el Hambre, la parte de vinculación con Aduanas de toda la frontera norte Mexicana no existe.

Los cobros no solamente van para OSC, también le cobran a los Gobiernos que reciben apoyos, ya sean municipales, estatales e inclusive federales como sucede cuando entregan mobiliario para bibliotecas a la Secretaría de Educación Pública.

En  el caso de la Aduana de Tijuana está permitiendo cruzar hasta 500 kilos de alimento, que es el equivalente a un pallet, y cobra de 100 pesos a 800 pesos dependiendo del producto.

Comentó que el donatario autorizado envía un oficio a la Aduana, esta lo recibe, checa si está en la lista y entonces le permiten el cruce del alimento con su respectivo cobro.

“Este es el margen de cobro para un donatario autorizado, ahora bien, si otra organización envía un oficio o una estadounidense… y no es donatario autorizado… entonces de 800 pesos a 2 mil pesos le pueden cobrar”, expuso.

Explicó que la autoridad aduanera autoriza la franquicia fronteriza para las donaciones y el trámite se hace por la Pequeña Importación, pues de lo contrario sería casi imposible poder trasladar los alimentos.

“Le dan el trato de la franquicia a la persona, por ejemplo si trae en valor mil dólares es el 16% que te voy a cobrar impuesto”, explicó.

 

Tiempos de violencia

Entre 2007 y 2008, cuando hubo la época de violencia, muchas organizaciones de Estados Unidos dejaron de venir y eso provocó que las Organizaciones de la Sociedad Civil tuvieran que regularizarse e inscribirse en el padrón de Baja California para poder recibir apoyo gubernamental.

“Casi le llegamos (al número de organizaciones) del Distrito Federal”, expuso.

En el tema alimentario lo que busca ahora el Comité Binacional es seguir sumando iglesias, organizaciones e instituciones que ayudan, para poder transparentar la entrega del alimento.

“Tenemos que tener un diálogo con la Aduana: ¿Qué es lo que se tiene que hacer para que en un momento dado en lugar de 500 kilos pueda ser mayor cantidad de alimento?”, expuso.

Dijo que cuando el alimento entra por la Aduana muchas veces tienen problema con la restricción  de la norma oficial de que no lleve una etiqueta en español el alimento.

“Al no venir la etiqueta no dejan cruzar más de 500 kilos”, expuso.

Explicó que aquí es donde deben entrar las Agencias de Gobierno Mexicanas para que si se consiguen 100 toneladas se puedan traer y que pongan ellas el costo de la etiqueta.

“Son detallitos que en un momento en la Aduana son flexibles utilizando la franquicia, pero no es eficiente”, expuso.

En ocasiones, señaló el director de Bibliotecas Hermanas, hay un manejo político, algún funcionario interviene con Aduanas y permiten un mejor trato, sin embargo, el problema es que no hay una solución de fondo.

“Ese mecanismo quizá hace 10 años era suficiente, pero la necesidad es mucho mayor, hay hambre en muchas comunidades de Tijuana”, indicó.

 

 

Trato preferencial

Las donaciones que entran por la Pequeña Importación de Aduanas reciben un trato diferenciado, señaló Oscar González, un empleado operativo del área quien atendió a Infobaja.

Quienes transportan alimento deben inscribirse al Registro Local de Donatarias (Aduana Tijuana), para lo que presentan su acta constitutiva, carta compromiso de que no venderán las donaciones y otra del donante de Estados Unidos.

El procedimiento es gratuito mediante un escrito dirigido al administrador Alejandro González Guilbot solicitando su inscripción. Después se presentan los documentos en Oficialía de Partes y Archivo en Exportación.

El cobro por la mercancía varía, aunque es simbólico comparado con un contribuyente cualquiera  y hay algunas restricciones arancelarias en la parte alimentaria por el tipo de producto.

 

Nadie se escapa

Enrique Arias Chiu, titular de Vinculación con las Organizaciones de la Sociedad Civil del Ayuntamiento de Tijuana, explicó que en este momento los costos aduanales de las donaciones que traen a través del gobierno municipal para las asociaciones civiles como son las casas hogares salen del dinero de la Dirección de Desarrollo Social Municipal.

La posibilidad de que se tenga un gratuidad completa debe ser un convenio que haga directamente la Presidencia Municipal con Aduanas del Gobierno Federal, consideró, ya que su dependencia sólo sigue procedimientos.

La conexión entre el Ayuntamiento y la donataria Hilarious Givers la hizo Adolfo Delgado. En el caso del DIF tienen un convenio para meter la mercancía, pero sólo se hace por una cantidad limitada. En el padrón municipal hay 447 organizaciones e importan comida alrededor de 200.