Nuevo etiquetado: ¿práctico o más difícil de entender?

La aplicación no ha sido la más adecuada y lejos de su intención original han creado mayor confusión en los consumidores. Fotografía: Hugo Fernández Sánchez

Nutrinota

Por Marcela García Castillo, Departamento de Nutrición, Hospital Infantil de las Californias

Tijuana.- Como hemos visto en estas últimas semanas cuando vamos a comprar la despensa, notamos que algunos productos tienen unos sellos que indican “Exceso de calorías”, “Exceso de azúcares”,»Exceso de sodio”, etc. en productos que incluso su nutriolog@ le habrá recomendado en alguna consulta y surge la duda: ¿entonces no es saludable?

La lectura de etiquetas ha sido una herramienta durante la consulta con el objetivo de que el paciente y la familia puedan elegir un producto menos procesado, que contenga los nutrientes equilibrados de acuerdo a las porciones recomendadas de alimentos y poder realizar intercambios con otros alimentos. Sin embargo, en ocasiones es un tanto difícil de leer y comprender para finalmente decidir cuál producto comprar, que sea la mejor opción considerando el costo-beneficio.

En julio de 2019 se realizó la propuesta de incluir un nuevo etiquetado, con el fin de que este sea más claro y fácil de entender. Fue aprobado en el mismo año y entraría en vigor en octubre 2020.

Este etiquetado consta de 5 sellos y dos leyendas que alertan de posibles excesos que pueden tener los alimentos o productos que consumimos.

La idea de implementar un sistema diferente para que sea más práctico es excelente; sin embargo, la aplicación no ha sido la más adecuada; al menos lo que he observado en los supermercados y opiniones de pacientes, familiares y en redes sociales es que estos sellos han creado polémica y mayor confusión en los consumidores.

Inicialmente se creía que los sellos se basarían en las porciones que ya vienen indicadas en los productos, sin embargo, se decidió estandarizar la porción a 100g; lo cual es bastante general, ya que no siempre se consumen 100g, en algunos productos puede aplicar, pero en otros no.

Para alimentos sólidos en 100g de producto se consideró: ≥ 275 calorías totales, ≥ 10 por ciento del total de energía proveniente de azúcares libres, ≥ 10 por ciento del total de energía proveniente de grasas saturadas, ≥ 1 por ciento del total de energía proveniente de grasas trans, ≥ 1mg de sodio por calorías o ≥ 300mg.

Para alimentos líquidos en 100mL de producto: aplican las mismas consideraciones de contenido de azúcares, grasas saturadas y grasas trans que en alimentos sólidos y complementan con: ≥ 70 calorías totales o ≥ 8 calorías de azúcares libres; bebidas sin calorías: ≥ 45 mg de sodio.

Es importante seguir observando la tabla nutrimental y lista de ingredientes que viene al reverso de los productos.

En una etiqueta nutricional debemos prestar atención a:

Tamaño de la porción: ¿es la recomendada nutricionalmente?

Calorías: dependiendo del producto, serían las calorías recomendadas.

Carbohidratos: especialmente al desglose de azúcares.

Grasas: especialmente a las grasas saturadas y trans.

Proteína: más de 2 gramos se considera buena fuente de proteína.

Prestar atención a los ingredientes que componen al alimento, en especial los primeros tres, teniendo en cuenta que están en orden descendente, es decir, el primer ingrediente es el que se encuentra en mayor cantidad.

Se tiene que continuar educando a la población en la lectura de la información nutrimental de los productos, aclarar lo que significan los sellos y como se pueden relacionar ambas herramientas. Aún se requiere tiempo para valorar qué tan rápido/efectivo será.