Nuevas dirigencias: nuevas esperanzas

Por Noé López Zúñiga

Sin duda, las nuevas dirigencias de los partidos más importantes de la vida política de nuestro país, el  PRI y del PAN, es el tema que ha mantenido a la ciudadanía atenta y a la expectativa de lo que sucederá en las próximas elecciones tanto locales como nacionales; pero para la militantes en activo de esos dos partidos, son la esperanza de una vida partidista mejor, más democrática, más transparente, más digna. Estos dos partidos políticos, cada uno con sus formas estatutarias, sus usos y tradiciones, han propuesto y han elegido a quien los dirigirá y a quien habrá de establecer estrategias para sacar de esta gran crisis política que embarga la vida pública en México.

 

Ojalá que los nuevos dirigentes, no olviden lo que constitucionalmente les corresponde tanto a ellos como a las organizaciones que dirigirán durante los próximos años, y entre lo que se destaca, lo siguiente: a) Promover la participación ciudadana en la vida democrática del  país y contribuir a la integración de la representación nacional.  Lo que significa la búsqueda de la cohesión social, a través de la simpatía de la ciudadanía en general en la cosa pública, pero sobre todo, en la oferta y adhesión a ideologías y una corriente política de pensamiento razonado.

Es fundamental que ahora los nuevos dirigentes, retomen la ideología de sus partidos políticos, es decir, su sustento filosófico, a fin de que la ciudadanía verdaderamente los conozcan; b)  Los partidos políticos, son entidades de interés público, y como tales, tienen una función relacionada con hacer efectivos un conjunto de pretensiones y necesidades colectivas y no de grupo, por tanto, los dirigentes deben entender que los partidos no son propiedad privada, y que nacen jurídicamente para beneficiar a la sociedad en general, específicamente para que perdure la vida democrática del país, a través del pluralismo, pues son por naturaleza la expresión de la ciudadanía; c) Los dirigentes deben realizar una tarea exhaustiva de difusión de sus plataformas políticas y sus ideologías, a fin de que la ciudadanía las conozcan, las comprendan y finalmente decidan adherirse a ellas; d) Es necesario que los nuevos dirigentes, replanteen su actuación en la vida pública, y reorienten sus funciones en aras del bien común.

Los dirigentes partidistas, como representantes legales y como líderes morales de una entidad de interés público, deben darle existencia a ese pluralismo político que señala la constitución, por tanto, es necesario que antepongan siempre el interés general por encima del interés particular o de partido.

Señores Manlio Fabio Beltrones y Ricardo Anaya, hoy el interés general en la política es que exista participación ciudadana, que la gente participe en la vida pública del país, en las instituciones democráticas  y que vote en las elecciones para vencer el abstencionismo que está acabando con la vida democrática del país. Si seguimos con esta poca participación ciudadana, y que en esta parte norte del país ha sido el 70% de electores abstencionistas, significaría que los partidos políticos ya no tienen razón de ser.