Nuestra Mexicanidad

Por Wilfrido Ruiz Sainz

Para poder desarticular el concepto de mexicanidad, que viene siendo una palabra con profunda huella nacionalista implica que tenemos rasgos culturales ancestrales que nos arropa, que nos identifica como Nación frente a otros pueblos. La mexicanidad es un sentimiento que aflora una mezcla étnica, que en nuestro caso proviene de la gloria y fuerza de los pueblos originarios, la cultura española. Somos un crisol, una fusión de tradiciones y costumbres que se alimentan del pasado histórico de México.

El comentario inicial es una respuesta a las declaraciones que hiciera la indígena mixteca Lourdes Ramírez Martínez, quien de manera gallarda reclama respeto a la comunidad indígena. La originaria de Oaxaca expresó de manera contundente: “Somos más respetadas por los extranjeros que por los propios mexicanos, que nos discriminan. Nos siguen llamando de manera despreciativa indios y oaxaquitos. Sin embargo, los extranjeros respetan nuestra cultura y eso es algo sagrado para nosotros”.

Lo manifestado por Lourdes Ramírez Martínez, es una realidad que no debemos tolerar, auspiciar ni propagar. Ante todo debemos honrar a los indígenas con un trato igualitario. El comportamiento discriminatorio, es inaceptable. Debemos reconocer a los descendientes de los pueblos de Mesoamérica cómo ciudadanos de primera, sin distingos de ninguna naturaleza. Hoy en día, en México sobreviven 11 millones de pobladores originarios divididos en 68 etnias. Debemos reconocerles la riqueza histórica y las aportaciones de sus ancestros. Son los posesionarios originarios de las tierras de América.

No debemos aceptar ni fomentar la intolerancia racial y la discriminación social, ya que son acciones antinaturales, que afectan y golpean la esencia de nuestra mexicanidad. Debemos reconocer que México somos todos sin distinción. No puede haber ciudadanos de primera y segunda clase. Todos debemos de gozar de la igualdad y de las mismas garantías individuales que nos ofrece la ley. Dicho lo anterior, les comento que la Constitución Federal de México, previene clara y puntualmente la protección y el respeto irrestricto a los derechos humanaos de los naturales y descendientes de los pueblos originarios.

En efecto, el Artículo 2º del Código Político Fundamental, establece en su parte relativa: “La nación Mexicana es única e indivisible. La Nación tiene una composición pluricultural sustentada originalmente en sus pueblos indígenas que son aquellos que descienden de poblaciones que habitaban en territorio actual del país y que conservan sus propias instituciones sociales, económicas, culturales y políticas.”

Ahora bien, tenemos que reconocer que México tiene previsto jurídicamente la cobertura y observancia de los derechos de los indígenas. La Constitución garantiza y reconoce los derechos de los pueblos originarios. El mayor reto que tenemos los mexicanos es respetar, aceptar y reconocer con igualdad a los indígenas, que ciertamente es una tarea que nos toca a todos nosotros.