Notas al margen: Una calle para Rubén Vizcaíno

Yo sí creo en que uno vive varias vidas. Quizá no físicamente, pero quién se atreve a negar que el profe Vizcaíno se encontraba vestido de verde entre nosotros en una rueda de prensa organizada para dar a conocer el programa de las Jornadas Vizcaínas.

  

Ahí estaban funcionarios de cultura, promotores independientes, historiadores, amigos, artistas, representantes de organizaciones, todos en la llamada Estación Vizcaíno, del CECUT, así pues, como en una estación de tren, estaba el hombre sentado en su banca, con una mano levantada como cuando soltaba sus discursos sobre la tijuanidad, en cuanto foro fuera posible, lo recibieran con gusto o no, porque tal como se mencionó esa mañana, el mundo intelectual se dividía entre aquellos que amaban a Vizcaíno y entre los que le odiaban.

Lo cierto, como dijo el periodista Jaime Cháidez, es que en la ciudad podrán celebrarse muchos festivales, “ya sea a la paella o a la guitarra” pero ninguno gira en torno a un personaje de la ciudad y hay que destacar además que este personaje sea precisamente un promotor cultural a quien la ciudad le debe tanto, como muchos artistas, escritores, poetas y locos que andan sueltos gracias a su influencia, a sus enseñanzas, a las instituciones que fundó.

El caso es que estas Jornadas Vizcaínas, van cobrando fuerza y lo que empezó con unas cuantas actividades, ahora presenta una nutrida agenda del 11 al 30 de septiembre, con alrededor de 30 actividades destacando un Encuentro Nacional de Corresponsalía de Seminario de Cultura Mexicana, la entrega del premio Rubén Vizcaíno a la promotora cultural Lupita Kirarte, un par de presentaciones de libros, concierto de la Orquesta de Baja California, Marco Antonio Labastida, Israel Varela y la Ópera Ambulante, también tendrá una presentación la compañía de danza Minerva Tapia, habrá exposiciones, obras de teatro y la pinta de un mural.

Para coordinar estas jornadas se unieron esfuerzos y ahora sí, la voluntad de ocho instituciones: el Seminario de Cultura Mexicana, corresponsalía Tijuana; Centro Cultural Tijuana (CECUT), Universidad Autónoma de Baja California (UABC), Instituto de Cultura de Baja California (ICBC) a través del Centro Estatal de las Artes Tijuana (CEART Tijuana), Instituto Municipal de Arte y Cultura (IMAC), Sociedad de Historia de Tijuana, Festival Tijuana Interzona y el periódico El Mexicano. Las actividades se realizarán en varias sedes.

Qué les digo, los representantes de cada institución, tomaron la palabra, cada uno dedicó elogiosas frases para Vizcaíno, Pedro Ochoa al centro, a un extremo Cháidez y hacia el otro Sarabia, tan articulado ¿no? refiriéndose al profe como “un hombre del Renacimiento”.

Una periodista inquieta, Tatiana Martínez, preguntó con justicia si esto era una tertulia más entre amigos, o si había estrategias para acercar a los jóvenes para que conocieran la trayectoria de Rubén Vizcaíno. De manera que ojalá y el público responda, hay que buscar las actividades en los calendarios de las instituciones y que los chamacos vayan a tomarse la foto con el “mono verde” sin preguntar quién es, a sabiendas de que merece incluso, no solo esta escultura sino que alguna una calle de Tijuana, lleve su nombre. Por qué no.