Notas al margen: Sarabia, a la Feria del Libro

Cada vez que entra una nueva administración municipal y por consecuencia un nuevo director del IMAC, una buena parte de la comunidad cultural finca grandes expectativas en lo que se considera el evento más importante del año, la Feria del Libro de Tijuana que este año celebra su edición número 32.

La Feria nace como una iniciativa de la Unión de Libreros de Tijuana y a lo largo de los años, si bien es cierto que ha presentado altibajos, en sus diferentes sedes que van desde la Avenida Revolución hasta el estacionamiento de la Plaza Rio y el Cecut, también es verdad que el evento se ha quedado rezagado en gran medida por la incompetencia de los coordinadores del evento que tienden a acapararlo, excluyendo la participación ciudadana, y aunque al final todos celebramos la fiesta de los libros, ahora si que “como venga”, por lo general nos queda la sensación de que la feria le queda muy chica a Tijuana.

Este 2014 vislumbramos que la Feria tendrá un repunte. Entran elementos nuevos y necesarios para garantizar un giro favorable. Veamos, por una lado, fruto de una lucha que se remonta a la administración de la maestra Tere Riqué, se ha ido conformando un grupo de instituciones y ciudadanos involucrados en el medio literario desde hace décadas, con la idea participar activamente, apuntalando con propuestas y gestiones a la Feria. El plan de un consejo ciudadano es proteger de funcionarios novatos, a un evento que ya no es joven y requiere con urgencia madurar en todo sentido.

El año pasado entró a la escena el Centro Cultural Tijuana fortaleciendo el esquema de la Feria, abriendo sus puertas como sede y sumándose como gestor. Aunque para mi gusto el evento debería celebrarse adentro de las instalaciones –como Tijuana Innovadora- y no afuera, para de una vez quitarle ese carácter de tianguis o kermes temática, pero el que al menos las presentaciones se realicen en el interior, y no bajo una inclemente carpa, es ganancia.

La noticia es que esta semana, desde la misma presidencia municipal, el doctor Aztiazarán presentó al promotor Leobardo Sarabia como Director de la Feria y al escritor tijuanense Federico Campbell,  como presidente honorario. Sarabia con amplia experiencia en la organización misma de la Feria cuando fue director fundador del IMAC, explica en su FB: “Los desafíos son variados: armar un programa literario fuerte y atractivo, que se corresponda con una pasarela artística de alto nivel, que funcione como imán (lo hemos visto en otras ferias).

Otros retos son consolidar la oferta librera, aprovechar la fuerza del ayuntamiento para darle a la Feria proyección mediática, reforzar el presupuesto con base en gestiones y alianzas institucionales y con organismos ciudadanos”.

Sarabia hará bien su trabajo. Por otro lado, el Consejo Ciudadano es un grupo muy sólido donde participa el propio CECUT, el ICBC, el COLEF, la Facultad de Artes de la UABC, académicos y periodistas. La verdad, todos han trabajado varios meses sin tregua y aunque por lo pronto se sintieron excluidos, estoy segura que tendrán un espacio digno en la mesa con voz y voto.