Notas al margen: Premio para “Navajazo”

“Navajazo” lacera, abre la herida. “Navajazo” nos hace sangrar, duele, debilita, nos muestra lo vulnerable que es el mundo que vivimos en la frontera, en un inicio del fin del mundo que ya está aquí y no nos hemos dado cuenta, porque los finales empiezan así, poco a poco.

Sin saber nos vamos acercando a la decadencia, a la inmoralidad, al cáncer, al silencio o la muerte. Nadie nos avisa.

“Navajazo” es un documental de Ricardo Silva que acaba de ganar un reconocimiento en el Festival Internacional de Cine de la UNAM y retrata algunas historias personales de la decadencia humana, desde esta ciudad de Tijuana. El documental en sí, acerca su lente a una serie de personajes de carne y hueso que viven sus propias ficciones: un hombre en la colonia Tres de Octubre ha acumulado miles juguetes durante décadas para conservar la promesa que le hizo a su esposa -ya fallecida- quien en su precaria infancia, nunca recibió un juguete; un músico “El Muerto” que caracterizado como un muerto en vida, profetiza con su “Rock de Satán” rescatando con su música a otros seres que viven sus propios infiernos en el limbo de la marginación; un pornógrafo, que contrata parejas para realizar sus películas.

Así transcurre este documental, armando y desarmando la realidad en una pieza que no hace concesiones y por lo tanto puede atentar contra algunas buenas conciencias que han decidido vivir de espaldas a esta realidad, creando sus propias ficciones paralelas, donde el mundo es próspero y color de rosa.

Para muchos, este documental es solamente una mentira mal armada, para otros una realidad que nos hiere como un navajazo profundo. Los críticos lo califican de documental etnográfico. Pero, quién se atreverá a decir que el pornógrafo en busca de pareja no existe, que las parejas dispuestas a coger frente a la lente, no existen, que El Muerto es inventado, que la droga y la decadencia humana, en el lecho del canal del Río y en cada esquina de Tijuana, son ficción. Lo cierto es que Ricardo Silva ha puesto el dedo en la llaga con un atrevido discurso que puede parecer desarticulado, pero así es la vida, sin guión preciso y así lo asume: “arranco costras para que sangren más”.

 “Navajazo”. Dirección de Ricardo Silva, fotografía de Alejandro Montalvo, y Adrián Durazo y Paulina Valencia, productora.