Notas al margen: Las delegaciones de Don Óscar

Publicar un libro representa una odisea titánica. Llega a mis manos una obra muy valiosa por varios motivos importantes. Uno, está escrito por un hombre sabio, decano del periodismo en Tijuana, amigo de la familia, lo cual me hace sentirme como su sobrina o algo así.

  Perdón si me excedo. Hablo de la familia periodística de esta ciudad donde el nombre del autor de esta obra es por demás reconocido, me refiero nada menos que a Don Óscar Genel que está estrenando la segunda edición (corregida y aumentada) del libro Las delegaciones del Municipio de Tijuana, en el cual se anuncia desde la portada, se aborda el desarrollo histórico, social, comercial, educativo y cultural de esta ciudad fronteriza. Dos, por su iniciativa de realizar este rescate, en cierta forma, catalogado, a través de la historia de las administraciones y delegaciones de Tijuana.

Desconozco si el libro ha llegado ya a las escuelas del Sistema Educativo Estatal o al menos el Municipal, donde debería considerarse un libro obligatorio ya que aquí Don Óscar da cuenta de una serie de acciones y acontecimientos, de manera sencilla, directa y puntual. Abarca desde la etapa de la fundación de la ciudad hasta los acontecimientos sociales más recientes. Para saber a dónde vamos, hay que saber de dónde venimos y por eso reviste singular trascendencia esta obra que se aparece oportunamente para ser presentada como parte de los festejos del aniversario de nuestra ciudad, este mes de julio.

Para que tengan una idea del contenido y lo busquen en cuanto salga a la venta, les comento los títulos de algunos capítulos: Las Delegaciones municipales, Aspectos generales del comercio e industria en Tijuana. Aquí abarca desde el siglo XIX avanza por décadas y nos ilustra entre otros aspectos sobre el surgimiento de la industria maquiladora, la industria lechera y la fábrica de cigarros Baloyán. También dedica otro apartado a la migración, el crecimiento demográfico y el desarrollo urbano en este espacio geográfico tan complejo o como el autor lo menciona en sus atinadas reflexiones, tan cosmopolita.

Nos ilustra también sobre esa época tan determinante en nuestra forma de abordar las oportunidades del comercio local, con la Ley Seca de Estados Unidos. Incluye una semblanza histórica del Benemérito Centro Mutualista Zaragoza, donde se fundó la primera biblioteca de la ciudad, la Miguel de Cervantes Saavedra en el año 1925. El edificio albergaría también el primer teatro de la ciudad construido en 1945. Se dedican otros capítulos a la Respetable Logia Simbólica Ignacio Zaragoza, a las instituciones educativas, organismos sociales, la Zona Libre, la leyenda de Juan Soldado y a la vida municipal con el recuento de las principales aportaciones de todos y cada uno de los presidentes municipales desde Don Gustavo Aubanel Vallejo hasta Don Carlos Bustamante. Díganme si no sería extraordinario que este libro de práctico formato horizontal, llegara a nuestros jóvenes para que conocieran parte de nuestra historia de la mano de Don Óscar, guiados por su conocimiento pero ante todo, por su amor a Tijuana. ¡Qué gran regalo!