Notas al margen: Cumbre de la competitividad

Si a usted le interesa aprender que la Cultura Esbelta, no tiene que ver con dietas para adelgazar, sino con un sistema basado en el cero desperdicio, y otros temas, como el neuro marketing que propone aproximaciones creativas para promover nuestros servicios o productos, no se pueden perder la Cumbre de la Competitividad, programada para este jueves 19 y viernes 20 en el World Trade Center.

Gran experiencia ha sido dar seguimiento, a los preparativos para esta Primera Cumbre que impulsa en Tijuana el Instituto Baja California para la Calidad, IBCC, bajo la presidencia del licenciado Jonathan Díaz y la dirección de Miguel Gracia. La agenda este año, va más allá de entregar los codiciados premios al Mérito Exportador y a la Calidad que se han programado para el primer día de actividades, cuando se darán a conocer las empresas ganadoras, una vez que ya han pasado la prueba de fuego con las evaluaciones de rigor, para hacerse merecedoras de dichos reconocimientos.

El viernes no pueden perderse la oportunidad de conocer a personajes de talla internacional, expertos, hombres de éxito en sus áreas, que vienen generosamente a compartir sus secretos con los tijuanenses.

Todos podemos aprender de estas conferencias magistrales, no solo los empresarios, porque la calidad no es privativa de ellos y no se refiere solamente a la oferta de bienes y servicios, o de ser como ser óptimos en procesos de producción en serie, donde a veces parecería que se sacrifica el bienestar del ser humano, en favor de las exigencias de una empresa.

Miguel Molano, por ejemplo, uno de los personajes que nos visita, es Director General del Instituto Mexicano para la Competitividad y a la vez, forma parte de un brillante grupo de analistas que han formado el observatorio económico: “México ¿cómo vamos?”. Molano afirma que la calidad debe empezar con una auténtica preocupación del gobierno, por otorgar a las familias mexicanas posibilidades de empleo digno para que en nuestros hogares podamos aspirar realmente a la calidad de vida, de alimentos, de educación, etc.

Otro invitado es un hombre de excepción, Gustavo Vildósola, rudo realmente. Practica deportes extremos, entre ellos, las carreras off road, es campeón de la Baja Mil, pero además es un empresario de éxito que lidera un grupo de diez empresas. Esto queridos lectores es Calidad y Competitividad, así con mayúscula.

Pero cuántas veces hemos escuchado la popular frase “la calidad de la melcocha” para referirnos a algún producto, o acción que nos deja satisfechos plenamente, incluso rebasando nuestras expectativas. O de igual manera, en ocasiones, ofrecemos algo y aseguramos que con nosotros, sí tienen asegurada la “calidad de la melcocha”.

Ahora sabemos que para presumir, no basta con decir que somos buenos en lo que hacemos, sería conveniente someternos todos y cada uno de nosotros (sí, incluyendo a los maestros) a rigurosos procesos de autoevaluación, aprendamos a medir nuestros resultados, a compararnos, a prepararnos y dar resultados que nos saquen de la dichosa zona de confort, que no es más que la forma elegante de nombrar a la mediocridad. Mejor, los invito a este gran evento, y nos vemos arriba, en la Cumbre.