No me duermas que así no sueño

Por Ana Celia Pérez Jiménez

Recomendación para escuchar con la lectura: Chet Baker – Almost Blue

¿Qué se debe hacer ante la vida, ante los actos? Dejar que todo nos suceda sin esquivar, sin evitar, sin romper, sin guardarnos de.

Los momentos y días vienen cargados de tanto, de sentimientos con los que uno despierta, sueños tal vez, pensamientos recurrentes, pendientes, nombres, memorias, deberes y evasiones; y todo ello llega con voz fuerte, con paso firme, con planes de ser compañía permanente.

Pero ignoro, ignoro si debemos de tomar todo como llega o si algunas cosas debemos evitar que lleguen, movernos, planear, ser estrategas, pero la vida manda misiles en formas de palabras, sucesos, actos y uno está ahí y allí siempre, para presenciarlo todo, ser testigos únicos e irremplazables de la experiencia propia.

Yo sólo puedo vivir por mi y actuar como tal, obviamente si es que me soy fiel y me escuchó, hay tantos que los veo solo tristemente ser las consecuencias de la moda, del movimiento, del trauma, de las pasiones que los desbordan y admito que no es algo agradable, no entretiene y sólo activa el criticismo y ese drena energía que puede ser usada para otras tantas cosas o bien almacenada.

Yo ya me cansé de mucha circunstancia, de las mías hablo, entonces le cambio y me niego a aceptar cosas que ya no quiero, ya no me como todo lo que me sirven en el plato, ya mido mi hambre y también mi gusto, ya no me conformo aunque delante de mí esté el reflejo de mi pasado, lo niego y me lo cambio, me cambio porque puedo y encontrado como.

Hay cosas y quienes ya no tienen espacio en mi vida, aun teniendo lugares vacantes, ya no hay reciprocidad, gusto y admiración y no fluyen las palabras o la plática. No tolero no poder hablar de la verdad con tantos, y no hablo de la mía, pero es no aceptar el verde del campo, lo húmedo del agua, lo gris de un día de lluvia, hablo de lo obvio.

Cansa la mentira, es un vestido de ocasión, el cual debes de usar con mucho cuidado para no caer en el ridículo o en la provocación. Pero ya esquivo, ya no quiero, ya no acepto ni actos ni a los actores. Me he librado del drama de mi vida de a poco, para que alguien quiera venir a cantarme un soneto mal hecho y con errores de ritmo. Ya no me sucede, ya soy yo la que practico y sucede cada mañana y trato de ya reposar por las noches.