No existe demasiado pitcheo

Por Pedro Gutiérrez

Iniciando el orden al bat

Siempre he estado convencido de que no importa el nivel, el país o la liga, la clave en el béisbol, independientemente de las condiciones con que se practique, siempre será el pitcheo y es este mismo el que determinará qué tan lejos puedes avanzar dentro de la competencia.

Al inicio de esta temporada, todas las fuentes de importancia daban a los Dodgers y a los Padres como los dos mejores equipos en Grandes Ligas y aunque ambos cuentan con un lineup envidiable, la realidad es que los dos eran establecidos como los claros favoritos debido a las opciones que tenían a su disposición en su pitcheo, principalmente en el abridor.

A tan sólo un mes de la temporada, las cosas han cambiado para ambos equipos, ya que aún y con lo exitosa que ha sido la llegada de Yu Darvish, Blake Snell y Joe Musgrove a los Padres, problemas de salud de Dinelson Lamet, Ryan Weathers y Chris Paddack han dado un golpe a la profundidad del equipo y a esto le sumamos la baja de Adrián Morejón, quien previamente fue sometido a cirugía “Tommy John”.

Los Dodgers mientras tanto si cuentan con la solidez de Clayton Kershaw, Walker Buehler, Trevor Bauer y Julio Urías, pero su profundidad también ha sufrido por la baja de Dustin May (cirugía “Tommy John”), mientras que Tony Gonsolin sigue lesionado y David Price ha tenido resultados pobres, en gran parte por su ausencia del diamante en la temporada 2020.

Cualesquiera que sean los motivos, para ambos equipos, los golpes en el pitcheo han abierto la puerta para que los Gigantes se catapulten a la cima de la División Oeste de la Liga Nacional y aunque restan cinco meses en el calendario, ya nos estamos dando cuenta que el menos mermado será quien concluya en primer lugar.

Una pequeña trivia

Entre todos los jugadores activos, nombra al que cuenta con la mayor cantidad de juegos con cuatro hits conectados.

Calentando en el Bullpen

Hasta el momento, la única sorpresa encabezando una División son los Medias Rojas de Boston en el Este de la Liga Americana, mientras que en el Este pero de la Liga Nacional, el desconcierto viene por el hecho de que al momento de esta edición, no hay un solo equipo con más ganados que perdidos.

Sobre este último punto, en el Oeste de la Nacional es todo lo contrario, con todos los equipos jugando pelota arriba de .500, con la excepción de los Rockies.

En el círculo de espera

Este fin de semana, los Padres salen de viaje para enfrentar a los Gigantes en San Francisco por tres juegos en el Oracle Park, para después hacer escala en Denver, enfrentando a los Rockies en Coors Field por tres juegos más.

Será hasta el viernes 14 de mayo cuando los Padres regresen a San Diego, recibiendo a los Cardenales por tres juegos, como parte de una estancia de nueve juegos en diez días, teniendo series programadas ante los Rockies y los Marineros de Seattle. El resto del mes incluye series ante los Cerveceros, los Astros y los Cachorros.

Y la respuesta es…

Miguel Cabrera, con 47 juegos de cuando menos cuatro hits.

Por esta semana es todo, pero les recuerdo que “cada strike en la vida, los trae más cerca de su próximo cuadrangular”.

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