
Redacción/Infobaja con información de Border Zoom
Mexicali.- La Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable (SMADS) de Baja California determinó que no es viable realizar el “Primer Festival Mágico de Luces de Cantoya” en la zona de la Laguna Salada, debido a los posibles riesgos ambientales que implicaría desarrollar un evento masivo en este entorno natural.
El festival estaba programado para el próximo 24 de octubre. Tras analizar el informe preventivo presentado por los organizadores, la dependencia estatal determinó que el proyecto requiere obligatoriamente una Manifestación de Impacto Ambiental (MIA), al considerar que se trata de una actividad de gran afluencia en una zona de fragilidad ecológica.
Por este motivo, la autoridad decidió no autorizar la sede solicitada, con el objetivo de prevenir la generación de residuos y otros posibles impactos sobre el ecosistema de la Laguna Salada.
La titular de la SMADS, Elvia Martínez Santos, señaló que las actividades turísticas y recreativas deben desarrollarse de manera compatible con la protección del entorno natural.
“Tenemos el compromiso ineludible de garantizar que el desarrollo de estas actividades sea siempre compatible con la protección de nuestro entorno natural”, afirmó.
La dependencia aclaró que la resolución no representa la cancelación del festival, sino únicamente la restricción para que se lleve a cabo dentro del polígono de la Laguna Salada.
Martínez Santos reconoció la importancia de impulsar actividades turísticas y recreativas en Baja California, pero sostuvo que la preservación del patrimonio natural debe ser considerada en la planeación de este tipo de eventos.
Asimismo, la SMADS indicó que mantiene disposición para brindar asesoría técnica a los sectores turístico y cultural, con el propósito de que futuros proyectos cumplan con los requisitos ambientales correspondientes.
En la evaluación también participaron biólogos y organizaciones de la sociedad civil, quienes aportaron observaciones técnicas relacionadas con la protección del entorno natural.
La autoridad estatal reiteró que cualquier actividad que pretenda desarrollarse en zonas ambientalmente sensibles deberá sujetarse a los estudios y autorizaciones establecidos para prevenir afectaciones al ecosistema.







































