¡Ni Una Más!

Por Manuel Rodríguez

En México, según la ONU, 7 mujeres son asesinadas cada día. Parece que en éste país, ser mujer es un delito. Romper el silencio de la violencia en una sociedad machista no es fácil. Las activistas, académicas, intelectuales y artistas proclaman al unísono: ¡ni una más, ni una menos! Pero al parecer no son escuchadas.

En los últimos años más de 400 mujeres han sido asesinadas por el hecho de ser mujer, y más de mil se encuentran desaparecidas en Ciudad Juárez. Esta semana en la frontera de Tijuana, fue reportada como desaparecida Flor Lugo, una mujer que fue vista por última vez en el estadio de Xolos, durante el partido entre Tijuana y Jaguares, testigos y familiares de Flor han asistido a las instalaciones de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) para rendir su declaración. La investigación continúa.

Tijuana al igual que Juárez son ciudades violentas, al ser estratégicas por su cercanía con los Estados Unidos, es una ciudad que ha crecido rápidamente, afectada por el tráfico de drogas, el tráfico de humanos y el crimen organizado. Son ciudades muy violentas, con problemas graves de narcomenudeo que viven básicamente de la industria maquiladora.

Y son precisamente, las mujeres que trabajan en la maquila los principales blancos de hombres sádicos y violentos que han prácticamente cazado a las mujeres para asesinarlas. El acoso sexual que se vive dentro de la industria maquiladora es muy grave, muchos supervisores ejercen presión psicológica sobre la mano de obra femenina para obtener beneficios sexuales. Las mujeres atacadas viven en las colonias más apartadas y por lo general no traen nada para defenderse, simplemente no hay patrullaje.

Las mujeres víctimas del feminicidio, por lo general son secuestradas, violadas, mutiladas y torturadas previamente, ese fue el caso de una alumna mía de la Ibero que se fue a vivir al Estado de México, entidad que se ha vuelto puntera en el país en este tipo de delitos.

Baja California no está exenta de la violencia de género, muchos de sus gobernantes, legisladores y jueces han institucionalizado la violencia contra las mujeres adoptando actitudes misóginas, ‘revictimizando’ a las víctimas y sus familiares y manejando los casos sin profesionalismo ni voluntad política para terminar con este terrible flagelo.

Este jueves se presenta en la Sala de Exposiciones del Centro Cultural Tijuana la obra: ¡Ni Una Más!  A través de la pintura y otras técnicas afines, la artista Irene Monárrez, originaria de Ciudad Juárez, retrata uno de los actos más conocidos en nuestra historia actual: los feminicidios. Según la Ley General de Acceso a las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, aprobada en 2007, en su artículo 21 define que: “la violencia feminicida es la forma extrema de violencia de género contra las mujeres, producto de la violación de los derechos humanos, en los ámbitos público y privados, conformada por el conjunto de conductas misóginas que pueden conllevar impunidad social y del Estado y pueden culminar en homicidio y otras formas de muerte violente de mujeres”. El trabajo de Irene es una contribución social que da pie a la reflexión sobre el trato hacia las mujeres que sirve para prevenir y erradicar la violencia de género y poner un alto a los feminicidios, en específico en la ciudades fronterizas. Si queremos hacer algo, tenemos que empezar por aceptar que el problema de la violencia contra la mujer es alarmante.