Ni Loret, ni Noroña

Por Juan José Alonso Llera

“Una prensa cínica, mercenaria y demagógica producirá un pueblo cínico, mercenario y demagógico”

Qué interesantes son estos días del mundo que nos ha tocado vivir, por un lado, Israel, ejemplo en vacunación y en tecnología y por otro atacando de manera desproporcionada a los palestinos (que con esto no quiero decir que no tengan sus diferencias ancestrales, pero creo que, con la desproporción de los ataques, deslegitima a los judíos), también entra al quite la pandemia, la crisis y las elecciones.

En particular en estas votaciones hemos visto de todo: candidatos estúpidos haciendo el ridículo, 80 asesinatos en los contendientes, una prensa súper polarizada, poco respeto por las leyes y un ruido intenso en el país con el que se trata de cubrir los pésimos resultados del gobierno.

En términos generales, Andrés debería de estar brincando de gusto por las encuestas, ya que, en relación a sus paupérrimos logros, por más mal que le vaya, le va a ir bien, a él, no a México.

Ahí está el contexto. Empiezo por hablar de la prensa. Para poder publicar mis artículos tengo que leer, escuchar e interactuar con ambos bandos. Por un lado, Loret, Alasraki, Joaquín, Reforma y tantos “fifís”, que no le dan un sólo acierto a Andrés (que tiene algunos) y por otro los “chairos”: Serrano, Noroña, Atolini, Ackerman, Gibrán, el chapucero, Molécula y demás, que sólo endiosan al iluminado sin reconocer ninguna falla (que hay muchas).

Hoy nos falta una gran objetividad y congruencia en todo el mundo. ¡Ya basta de polarizar todo! No sólo hay blanco y negro, la vida está llena de tonalidades infinitas, hagamos el esfuerzo. Esta bien apasionarnos y apoyar, pero no destruyamos a la sociedad con esa ceguera.

Mi segunda cuestión: las leyes, estamos viviendo un atropellamiento constate de la ley. Me explico, por poner algunos ejemplos, seguro Cabeza de Vaca es un rufián, pero no puedes brincarte al ministro de la Suprema Corte para hacer tu voluntad. Ya sé que hay una desesperación por sacar de la conversación la línea 12 del metro, pero no a ese precio, seguimos la base ancestral de “al pueblo pan y circo”.

Me hubiera gustado esa velocidad juzgadora para el diputado pederasta. Mi querido Andrés, un poco de respeto a la separación de poderes, a las elecciones, a los jueces. No podemos hacer tu voluntad disfrazada de la voluntad del pueblo, tranquilo te quedan 3 años (espero) donde tendrás la oportunidad de rectificar, de salvar la historia, de unir y de aplicar la ley en el camino correcto.

Hoy apelo a la razón de todos nosotros. No te gusta lo que hay, sal a votar; si te gusta lo que hay, sal a votar también. Pero sal a votar, no necesitamos un país de un solo hombre con instituciones débiles. Necesitamos una sociedad donde convivamos políticos, empresarios, ciudadanos, pobres y ricos, pero respetando la dignidad de las personas y la aplicación de la ley por encima de los caprichos y las ocurrencias.

 

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