Ni fusión, ni confusión

Por José Cervantes Govea

jocegovea@yahoo.com

La Separación o División de poderes significa ordenación y distribución de las funciones del Estado, asignadas constitucionalmente a órganos y organismos públicos distintos. Esta teoría y el reconocimiento constitucional de los derechos naturales y fundamentales de los pueblos, son los principios que caracterizan el Estado de Derecho moderno. En México históricamente ha sido malentendida, pervirtiendo el ejercicio de los Poderes Públicos. La práctica anticonstitucional del siglo pasado, mediante la cual el Presidente de México tuteló a los Poderes Legislativo y Judicial, generó desacuerdos, desunión y pugnas entre los partidos políticos, los políticos y los gobiernos. Lo peor es que también generó pobreza, ignorancia, corrupción, impunidad, delincuencia y atraso. Esas prácticas, que fueron la constante en la historia de México, en algunos Estados siguen vigentes, porque algunos gobernadores ahora se comportan como Virreyes.

El arribo de la democracia y la libertad ha exacerbado la división de poderes. Del régimen presidencialista, autoritario y absolutista, transitamos hacia uno de libertinaje, de libertad irresponsable, en el que los políticos, la inteligencia mexicana, los medios de comunicación, comunicadores y la sociedad mexicana incurren cotidianamente. Ante esa realidad bien vale la pena empezar a hablar de Suma de Poderes. Los políticos deben trabajar en equipo para que las funciones compartidas rindan buenas cuentas a la sociedad mediante el establecimiento del Estado de Bienestar.

Los poderes Legislativos y equivalentes, Regidores, Diputados Estatales, Diputados Federales y Senadores representantes de los ciudadanos deben diseñar corresponsablemente políticas públicas de beneficio general, sin distingos sociales de ninguna clase y, como mandantes vigilar y fiscalizar su ejecución a cargo del Poder Ejecutivo. Presidentes Municipales, Gobernadores y Presidente de la República no son autoridades absolutas, sino mandatarios. Los poderes judiciales, los jueces, Ministros y Magistrados deben ser pulcros, transparentes y expeditos. Son la parte de la función pública que debe dirimir las diferencias y controversias de los ciudadanos ecléctica y sabiamente en favor de quien tiene la razón. No en función de los procesos y procedimientos del Derecho Adjetivo, ni siquiera de las disposiciones del Derecho Sustantivo, sino de los hechos, la razón, la lógica, el sentido común y la equidad. La parte ofendida no tiene por qué pagar una mala integración o un procedimiento fuera del Derecho.

Los Jueces deben reponer las deficiencias y sancionar, con base en los hechos, a la parte responsable. El absolutismo y autoritarismo del pasado son pasado y debemos ejercer nuestros derechos y libertades de manera activa y responsable para que no vuelva. La Sociedad, los mandantes, debemos vigilar las conductas y patrimonio de los servidores públicos. Ni división, ni fusión ni confusión de los Poderes Públicos. Mejor Suma, acuerdos, complementariedad, corresponsabilidad y compromiso social contra el Presidencialismo. El 1ro de Julio de 2012 la nación mexicana elegiremos al Presidente de la República, 7 Gobernadores, 128 Senadores, 500 Diputados Federales, 580 Diputados Estatales y 891 Presidentes Municipales y cualquier número de Regidores. Tu ciudadan@ tienes el poder para decidir quiénes deben gobernar los próximos seis años. Promueve entre familiares, amig@s y conocid@s el ejercicio del voto. 

*José Cervantes Govea radica en Tijuana, es Contador Público egresado de la UABC y Abogado egresado de Univer Tijuana.